JOSÉ BATLLE Y ORDÓÑEZ
150 AÑOS DE VIDA
21 de mayo de 1856 - 21 de mayo de 2006

Anotaciones para una cronología de su vida y su obra
Alba Cassina de Nogara

LA ENTREVISTA DE BATLLE CON LOS EJECUTORES DEL ATENTADO

Sobre el atentado y la entrevista que tuvo con sus autores materiales, don Pepe hizo, en el ejemplar que anotó de la primera edición de "Batlle y el Batllismo", las siguientes precisiones: "No hubo víctores ni aplausos, ni pueblo reunido. Después de haberme dado cuenta de lo que ocurría ordené a un soldado que fuese a dar aviso a la Policía y seguí la marcha hacia Montevideo, diciéndole al cochero que fuera al paso habitual."

En esta primera anotación sobre el suceso, aparece retratado el amor a la verdad de Batlle, pues aún en lo íntimo se siente obligado a precisarla. "No hubo víctores ni aplausos ni pueblo reunido" dice ante una información errónea recogida por los autores de la obra.

Frente a otra afirmación del libro anota: "Vi a Di Trápani y Calderoni. Este era impenetrable: Di Trápani creyó al principio que lo iba a maltratar. No los traté como camaradas. Pero tampoco tuvieron que sufrir ninguna violencia de obra ni de palabra. Di Trápani, sentado junto a mi, me relató lo ocurrido. Años después supe que estaba enrolado en nuestro grupo y que prestaba un concurso decidido". En el mismo libro -"Batlle y el Batllismo"- se dice lo siguiente con respecto a una recomendación de Don Pepe en aquellas circunstancias: "La misma noche del atentado el señor Batlle llamó al Sr. Salvador Russo- jefe interino de la Policía de Investigaciones, diciéndole - más o menos- estas palabras: "Responsabilizo a Ud. del trato que la Policía dé a los autores del atentado. Debe respetarse no sólo su vida sino su integridad física y moral". ...

...(Luego del atentado) el Presidente recibió las felicitaciones de los jefes de todas las fuerzas ubicadas en diversas partes del país.

Desde las primeras horas del 7 de agosto, está de nuevo recibiendo informaciones y dando órdenes.

A las 11.55 mantiene una conferencia telegráfica con el Comandante Stirling situado en Paysandú. De esa conversación tomamos, para cerrar esta nota, los siguientes párrafos:

Stirling - "Buenos días señor Presidente. Reitero mis felicitaciones por haber salido ileso del atentado criminal".

Batlle - "Agradezco su nueva felicitación. Al mismo tiempo siento placer en compartir así el peligro con los sostenedores del Gobierno"

AGOSTO 6- Decreto del Poder Ejecutivo para contratar con el Sr. F.J. Fretz la construcción del Faro en la Isla de Lobos próxima a Punta del Este, Departamento de Maldonado.(Luego de estudiadas las propuestas presentadas en licitación pública). (Nótese que para no alterar el relato de los sucesos con motivo del atentado contra Batlle, no incluímos en esa misma fecha el decreto que terminamos de anotar, pero es muy importante señalar que pese a los terribles momentos vividos por el estado de guerra que asolaba al país, Batlle no descuidaba otros detalles de su administración, como bien lo hizo notar el Rector Eduardo Acevedo)

AGOSTO 7- Telegrama desde Buenos Aires, enviado por Agustín de Vedia a José Batlle y Ordóñez en el que comenta el atentado que “es fruto nefando de la guerra civil”.

AGOSTO 15- El General Eduardo Vásquez, ministro de Guerra, sale a campaña y asume la jefatura del Ejército del Norte. Pocos días después se determinaría la incorporación de las fuerzas del Ejército del Sur cuya jefatura ejerce el General Pablo Galarza.

AGOSTO 21- En la medianoche de la fecha se produce en la Estación de Ferrocarril en Peñarol, el histórico encuentro entre Batlle y el coronel Pablo Galarza. Allí se conocen personalmente.

AGOSTO 23- El Poder Ejecutivo aceptó la renuncia del General Justino Muniz del comando en Jefe de las fuerzas que componen el ejército del Norte y hace entrega de las mismas al Sr. Ministro de Guerra, Teniente General Eduardo Vázquez.

AGOSTO 24- Decreto del Poder Ejecutivo por el cual se afectó el producto de la venta de varios inmuebles de propiedad nacional con el objeto de llevar a la práctica la edificación del local para la Facultad de Comercio y Escuela Secundaria en el terreno del antiguo Parque Nacional ubicado en las calles 18 de Julio, Rivera y Caiguá que fue cedido a la Universidad por decreto del 24 de octubre de 1903.

El Rector de la Universidad se había presentado en la casa particular del Presidente de la República para pedirle que arbitrara fondos con destino a la construcción de los edificios de la Facultad de Derecho y de la Sección de Enseñanza Secundaria en los terrenos fiscales del antiguo Parque. El Sr. Batlle, que estaba en esos momentos intercambiando telegramas con los jefes del ejército aceptó de plano la idea de conmemorar en esa forma la efeméride de la Independencia Nacional. El día 24 se redactó el decreto que el 25 aparecía en la prensa, juntamente con las noticias relativas a la guerra implacable que destruía nuestras fuentes de riqueza y mermaba las rentas de la Nación. Era un digno complemento del decreto inicial del Gobierno de don Joaquín Suárez, organizando la Universidad durante el período más crítico de la Guerra Grande. Para combatir la barbarie de nuestras guerras civiles, había que civilizar por medio de la enseñanza. Tal era la idea inspiradora de los dos decretos. (Acevedo, Tomo V, pág. 386)

AGOSTO 30- Se descubren los trabajos para un nuevo atentado contra la vida de Batlle. Después de quebrar la promesa formulada al Presidente Roca, el coronel Pampillón, el hombre a quien Batlle había tratado de impedir que se asilara en la Argentina, se había embarcado en lanchas desde ese país, con destino al puerto de Colonia.

Pampillón proyectaba hostilizar Montevideo. Parte del plan de Pampillón parecía ser una intriga contra la vida de Batlle, pues la policía de Montevideo descubrió un plan para cortar la electricidad en la casa de Batlle, en forma simultánea con el desembarco de Pampillón, como preludio al asesinato.

El diputado nacionalista Joaquín Silvan Fernández, de quien se sospechaba como organizador de la conjuración huyó al consulado argentino en demanda de asilo. Los agentes de Batlle en la Argentina habían estado siguiendo a Pampillón y sobornaron a los capitanes de las lanchas, quienes permitieron la captura de las embarcaciones y el cargamento. Pampillón eludió la captura y desembarcó, pero se vio obligado a esconderse en las cuchillas. En Montevideo, todo había sido frustrado. (Vanger, págs. 150, 151).

AGOSTO 31- Los accionistas de la Empresa del Ferrocarril Central del Uruguay radicada en Londres, emprenden nueva reclamación por daños de guerra. La indemnización que según su propio criterio debe otorgarles el gobierno uruguayo por los daños causados por los revolucionarios, no tiene sentido. Batlle rechaza esta reclamación. Tal como rechazara semanas antes las de algunos hacendados de Río Grande por el mismo motivo.

SETIEMBRE 1º- Batalla de Masoller. Cae herido Aparicio Saravia. Toma el mando del Ejército revolucionario el 2º jefe don Basilio Muñoz. Es esta la última batalla de la guerra. Le cuesta ella al Ejército legal y al Partido Colorado 100 muertos y casi 800 heridos. Con una gravísima herida de bala de máuser en el vientre, Aparicio Saravia es conducido a través de la frontera bajo la asistencia médica del doctor don Arturo Lussich, a la estancia de Doña Luisa Pereira de Souza, madre de Joao Francisco.

SETIEMBRE 5- La revista "Financial News" de Londres, publica violento artículo contra el gobierno de Batlle. Asume la defensa de los accionistas del Ferrocarril Central.

"La Nación" de Buenos Aires, en lugar destacado de su servicio telegráfico, publica la noticia que causa estupor. La revista "Financial News" de Londres reclama el bombardeo punitorio de la ciudad de Montevideo para que los accionistas del Ferro Carril Central, con asiento en Londres, cobren indemnizaciones a que tienen un supuesto derecho. Pero Batlle no se conmueve ante el reclamo del órgano reaccionario. También por esos días enfrenta una intervención diplomática.

SETIEMBRE 10- Muere Aparicio Saravia, general en jefe del Ejército Blanco. Se ha apagado, en el fragor de la lucha, la vida del último caudillo. La guerra civil ha terminado.

SETIEMBRE 11- Junto a la frontera Aparicio Saravia recibe sepultura. Al ser depositados sus restos en el panteón de la familia Pereyra, en Sant'Anna do Livramento, su ayudante don Juan Gualberto Urtiaga pronuncia su oración en nombre de las legiones que el caudillo condujo a la lucha. La primer noticia cierta de la muerte de Aparicio Saravia es trasmitida desde Río de Janeiro. Todavía el día 14 se publicaban en Buenos Aires versiones contradictorias.

SETIEMBRE 13- A pesar de la batalla de Masoller se sigue combatiendo en muchos lugares. Ese día se lucha en las cercanías de Rivera. El día 15, en Mazangano. El día 20 en Nico Pérez.

El ejército nacionalista, a cuyo frente ha quedado don Basilio Muñoz, don Juan José Muñoz y don José González, se pone de nuevo en marcha. Van a comenzar de inmediato las negociaciones de paz.

SETIEMBRE 24- Concertación de la paz en Aceguá. El desarme del ejército revolucionario se hace pocos días después en Nico Pérez.

En esa misma fecha se acepta la propuesta para la construcción del edificio para el Instituto de Química de la Facultad de Medicina.

SETIEMBRE 26- Se realiza en Montevideo una gran manifestación popular celebrando la paz y de homenaje a Batlle. Cuando los manifestantes llegaron frente a su casa, luego de una cerrada ovación, Batlle dijo: "Ciudadanos: Alborea la paz en el horizonte de la patria con su esplendoroso cortejo: la libertad, la legalidad, el progreso, la civilización!. Ha cesado ya de correr la sangre de compatriotas. Yo comprendo vuestras aspiraciones, experimento vuestra alegría. He podido medir la magnitud de nuestros infortunios, de nuestro dolor. Hagamos votos porque este dolor sea para nosotros una gran lección; porque no dirimamos ya nuestras cuestiones en los campos de batalla, porque las dirimamos siempre alrededor de las urnas en el campo de la ley.

Acompañadme a dar un viva a los soldados de las instituciones...(¡viva!) a dar un ¡hurra! Tan doloroso como entusiasta por los que han caído en su defensa...y a deplorar la suerte de los que luchando por lo que ellos creían un ideal patriótico …han caído también extraviados en el no siempre claro camino del deber.(Prolongados aplausos)

SETIEMBRE 30- Entresacamos algunas frases de la proclama que al cesar la guerra, Batlle hizo circular entre los ejércitos legales y las milicias organizadas en los departamentos: ...Volved a las ocupaciones de la paz con la conciencia de haber cumplido con vuestro deber Volved con el orgullo de vuestro esfuerzo, de vuestro desinterés y de la obra que habéis realizado. Llevad también el perdurable recuerdo de los que eligió la muerte a vuestro lado. Pero no déis entrada en vuestros pechos a los odios y rencores que engendra la guerra.

Los que ayer, extraviados, eran vuestros enemigos en los campos de batalla, hijos de la misma tierra, hermanos vuestros, serán mañana, devueltos al cumplimiento de sus deberes, vuestros aliados en la tarea del progreso y del engrandecimiento de la patria.

En nombre de la República, os doy las gracias por los grandes intereses que habéis salvado...” .

(La transcripción total se encuentra en la pág. 135 de la obra "Batlle y el Batllismo, 2ª. Ed.)

OCTUBRE 9- Desarme del ejército revolucionario.

La piedra fundamental del edificio de la Facultad de Medicina fue colocada en octubre de 1904, pocas semanas después de la conclusión de la guerra civil, en la plaza Sarandí, antiguo Mercado de Frutos. (Un año más tarde, en setiembre de 1905 se colocaba la piedra fundamental del edificio destinado a Enseñanza Secundaria. En 1906 se colocaba la piedra fundamental del edificio destinado a las autoridades centrales de la Universidad y a las Facultades de Derecho y de Comercio. Y en 1907, antes de terminar la administración Batlle, quedaba funcionando la Facultad de Agronomía y Veterinaria y planeado el edificio definitivo que debía construirse en Sayago). (Acevedo, Tomo V, pág. 387)

Al colocar la piedra fundamental del edificio destinado a Enseñanza Secundaria, hizo destacar el Rector de la Universidad la considerable importancia del concurso prestado por el Presidente de la República, señor Batlle y Ordóñez, por el Ministro de Hacienda, ingeniero Serrato y por el Cuerpo Legislativo, a la obra de mejoramiento y de progreso que se venía realizando.

Había quedado excluída la Facultad de Matemáticas, a la espera de un plan de transformación de la Escuela de Artes y Oficios en Escuela Politécnica y utilización del edificio que ocupaba esa escuela y de una manzana contigua. Pero habiendo encontrado dificultades de realización inmediata, dirigió el señor Batlle y Ordóñez a la Asamblea, en la víspera de la terminación de su mandato, un Mensaje por el que pedía $ 300.000 para el único edificio que faltaba. Respondía ese pedido a la compra de una superficie de tres a cuatro hectáreas contiguas al Prado, donde se instalarían la Facultad y todos sus laboratorios y dependencias. El cambio de autoridades universitarias de que antes hemos hablado, obstó a la realización del nuevo plan. (Acevedo, Tomo V, págs. 387 y 389)

OCTUBRE 14- Se pone el cúmplase al proyecto de jubilaciones y pensiones civiles.

OCTUBRE 16- Ley de amnistía relativa a los civiles y militares que tomaron participación directa o indirecta en los últimos sucesos políticos, estando comprendidas las personas que han cobrado impuestos por cuenta de la insurrección; se levantan las interdicciones decretadas y se devuelven a sus dueños las rentas cobradas y las demás retenciones verificadas por cualquier otro concepto.

OCTUBRE 20- El Poder Ejecutivo designa una comisión para entender en los reclamos por suministros y perjuicios de guerra ocasionados por las fuerzas legales. De esta comisión forman parte los señores, Luis Ignacio García, Eduardo Acevedo, Pedro Díaz, Joaquín C. Martínez, Gabriel Terra, Luis Piñeyro del Campo y Ovidio Grané. El monto total de gastos y perjuicios alcanzaría a casi 10 millones de pesos.

Batlle desestima la reclamación de los accionistas del Ferrocarril Central, desestimación que provocara el artículo amenazante del "Financial News" de Londres. Igualmente desestima la demanda de la "The Merino Estancia Company Limited" y las de algunos hacendados

NOVIEMBRE 3- El Poder Ejecutivo envió al Poder Legislativo un proyecto de ley para cambiar la distribución de bancas de la Cámara de Diputados. La ley existente era injusta para los departamentos de más densa población El proyecto elevó el mínimo de la minoría a un tercio de los votos emitidos. El mensaje del Ejecutivo firmado por Batlle y Williman, que acompañaba al proyecto, destacaba que la exigencia constitucional de un diputado por cada 3.000 habitantes se había hecho obsoleta con el aumento de la población. (Para mejor ilustración de este tema consultar a Vanger, pág. 227)

NOVIEMBRE 4- Supresión de comandancias militares debiendo ser entregadas a los Jefes Políticos las fuerzas, armamentos, municiones y equipos correspondientes.

NOVIEMBRE 5- El país convocado a elecciones parciales. El derecho cívico reaparece intacto y las prerrogativas ciudadanas tienen el amparo seguro de los poderes públicos.

Regresan de Buenos Aires los emigrados. Desde la celebración de la paz, vuelven al seno de sus hogares y a continuar su vida sin trabas y sin amenazas.

NOVIEMBRE 12- Autorización para estaciones telegráficas sin hilos.

Los índices económicos de la República demuestran el brío de una poderosa resurrección.

Finalizada la guerra, Batlle escribe artículos en "El Día", con el seudónimo de NESTOR ("Se aclaran las cuentas" 17 de noviembre) que utilizó en diversos artículos contestando a los publicados por el Dr. Martín C. Martínez en "El Siglo" sobre el proyecto de ley electoral de distribución de bancas.

DICIEMBRE 10- Batlle prepara un Mensaje al Parlamento planteando el problema de la reforma de la constitución, de acuerdo con una de las bases del convenio de paz que había puesto término a la revolución nacionalista. (Acevedo, Tomo V, pág. 288)

El Poder Ejecutivo nombró una comisión encargada de redactar un plan de protección de menores desamparados moral y materialmente. En el preámbulo del decreto se invocaba el número alarmante de pequeños vagabundos que pululaban por las calles, viviendo de la mendicidad y de raterías.

Un año después esa comisión, que estaba compuesta por los doctores Gabriel Terra, Eugenio J. Lagarmilla y Juan José Amézaga, presentaba una ley reglamentaria de la pérdida de la patria potestad, tutela de los menores abandonados, corrección de los niños delincuentes y protección de esos mismos menores, bajo la vigilancia de un consejo central y de concejos departamentales. "La intervención del Estado en beneficio de esos menores, decía el Poder Ejecutivo al presentar el proyecto a la Asamblea, se justifica plenamente por la protección que la sociedad debe a sus miembros desamparados y como medida de defensa social. Los criminales de ocasión, que son los más, no llegarían a ese estado y se convertirían en elementos útiles para la sociedad, si se emplearan medidas eficaces para hacer adquirir a los menores abandonados o delincuentes hábitos de trabajo, separándolos del medio inmoral que los pervierte, modificando su situación y estimulando las aptitudes propias para las luchas por la vida. Estos futuros huéspedes de las cárceles, aprendices del vicio o mártires en ciertos casos, podrían ser fácilmente desviados del camino del crimen y la deshonra, siempre que la sociedad tuviera en sus manos medios y facultades suficientes para arrancarlos desde sus primeros años de los hogares o centros en que predomina la inmoralidad"

DICIEMBRE 15- Normalizada rápidamente la situación del país que tanto sufriera con la guerra, los trabajadores se empeñan firmemente en su organización gremial y preparan sus reclamaciones sobre horarios y salarios obreros. Batlle ampara el derecho obrero. No bien esté libre de los arduos problemas de esta post guerra, emprenderá una gran campaña a favor de las reformas sociales que el país necesita.

DICIEMBRE 27- Ley estableciendo el número de diputados, proporcionalidad de representación de los partidos, etc.

DICIEMBRE 28- Edificios Universitarios. Se adjudican en propiedad a la Universidad de la República los terrenos fiscales comprendidos en las calles 18 de Julio, Caiguá, Rivera, Yaro y Lavalleja donde se construirá el edificio central de la Universidad y los correspondientes para la Facultad de Derecho, de Matemáticas, de Comercio y de Enseñanza Secundaria.

MISIONES DE PAZ DURANTE LA GUERRA. Poco antes del combate de Paso del Parque, Batlle explicó a un grupo argentino que deseaba actuar como mediador por qué él no podía entrar en negociaciones de paz. (En el Archivo Batlle se encuentran al respecto los siguientes documentos: "Benjamín Victorica, Buenos Aires, a Batlle, 27 de febrero de 1904; Batlle a Victorica, 28 de febrero de 1904")

Luego de las batallas de Fray Marcos y Paso del Parque llegó otra misión de paz de Buenos Aires encabezada por el arzobispo que traía consigo el ofrecimiento de dos distinguidas personalidades argentinas que solicitaron a Batlle autorización para visitar a los revolucionarios y proponerles la paz. Esta misión llevaba también la aprobación del Presidente Roca, que no disimulaba su simpatía con los insurrectos traducida en no hacer ninguna gestión para impedir el embarque de armas desde la Argentina al ejército revolucionario.

En esa oportunidad Batlle dijo que no aceptaría un retorno a la situación previa a la guerra. "La paz no podía ser ya una tregua sino un sometimiento real, no a la voluntad de un hombre, sino a las leyes de la República. ("El Día", 17 de marzo de 1904, "Los delegados de la paz"). En la respuesta escrita que dio, contenía una frase memorable: "Yo no tengo la paz. Está en el campo de los que la han arrancado del quicio de la legalidad en que reposaba" (Batlle a Bernardo Irigoyen y Benjamín Victorica, Buenos Aires, 18 de marzo de 1904: Irigoyen y Victorica a Batlle, 15 de marzo de 1904, en Archivo Batlle).

Otra misión fue encabezada por el Dr. Alberto Nin y el coronel Mascarenhas, Presidente y Secretario respectivamente del Congreso Ganadero que entrevistaron primero a Batlle para hacerle llegar las recomendaciones a fin de reducir al mínimo los daños a la propiedad. Batlle aseguró haber impartido ya órdenes, pero además ordenaría a sus ejércitos que siguieran las recomendaciones específicas del Comité.

En cuanto a las gestiones de paz, "El Día" exigió la paz por el sometimiento, las gestiones que se hicieran no podían colocar a los revolucionarios en un pie de igualdad con el gobierno. Nin y Mascarenhas visitaron a Saravia con la misma finalidad que habían entrevistado a Batlle y en cuanto a la paz, el General reiteró que Batlle debía irse, y según "La Nación" de Buenos Aires del 9 de mayo de 1904, dijo que él era amigo de la paz y estaría siempre dispuesto a entrar en arreglos que pusieran fin a la guerra". Nin y Macarenhas visitaron la Junta de Guerra de Buenos Aires con vistas a iniciar negociaciones de paz. Siguieron las tratativas.

En el Archivo Batlle existe un documento, sin fecha, titulado "Bases preliminares indicadas por el Comité Ejecutivo del Congreso Ganadero al jefe Militar del movimiento revolucionario y que aceptadas por éste, fueron expuestas en los "Memorándum" del 11 de mayo último a S.E. el Sr. Presidente de la República y al General Aparicio Saravia. El Sr. Presidente encontró también aceptables esas bases, pero no sucedió lo mismo con el Directorio Nacionalista en Buenos Aires, que no obstante las reiteradas representaciones del Congreso Ganadero se evadió de apreciarlas o sustituirlas por otras". En el artículo publicado en "El Día" el 17 de mayo de 1904, titulado "Algunas ampliaciones" se anunció el programa de paz que tenía Batlle: "una sola ley, un solo gobierno, un solo ejército".

Y la guerra continuó.

La Junta de Guerra de Buenos Aires había reunido un gran cargamento de armas en Concordia, Argentina, sobre el Río Uruguay, un cargamento que pasaría al otro lado del río cuando Saravia llegara para recibirlo. Batlle recibió información de que una batería de seis cañones Krupp había salido del arsenal de Buenos Aires con destino a la revolución ("1904", El Día de la Tarde, 18 de junio de 1921; "La revolución uruguaya", La Nación, Buenos Aires, 4 de agosto de 1904). Una complicidad tan transparente sólo podía significar que Roca, Presidente de la Argentina, estaba activamente apoyando a la revolución.

Batlle tenía que hacer algo. El 2 de agosto, Acevedo Díaz, ministro uruguayo en Washington, solicitó al secretario de Estado, el encargado de relaciones exteriores, John Hay, una audiencia inmediata con el presidente Theodore Roosevelt, "por asunto de trascendencia que no admite mayor dilación". Roosevelt vio a Acevedo Díaz y lo dejó en manos de Hay. No quedó registrado qué sucedió en la entrevista de Acevedo Díaz y Hay.

Años más tarde, Batlle explicó: "...al ministro del Uruguay en Norte América se le pidió hiciera saber al gobierno de ese país, que el nuestro vería complacido la presencia de buques americanos y la influencia que estuviera inclinado a ejercer en el Plata, para que los países observaran la debida neutralidad" (Batlle. "Sucesos internacionales de 1904, El Día, 11 de octubre de 1929). Este artículo, publicado nueve días antes de su muerte, cuando estaba internado en el hospital, vincula la solicitud con el caso del asilo político de Pampillón, una disputa más claramente uruguayo argentina que los embarques de armas nacionalistas. En 1904 y con posterioridad, se le acusó de ofrecer a los Estados Unidos una estación carbonera a cambio de la intervención y los derechos del Uruguay sobre la isla de Martín García, en el Río de la Plata, a cambio de tres cañoneras. Batlle rechazó categóricamente las dos acusaciones cuando se hicieron públicas en "Sucesos uruguayos" (La Nación, Buenos Aires, 4 de setiembre de 1904)" Todo lo anotado sobre estos sucesos y gestiones de paz fueron tomados, casi textualmente del libro de Vanger, primero en tener acceso al Archivo Batlle, en poder de particulares).

El secretario de Estado Hay anotó, de su entrevista con Acevedo Díaz: "Decliné todas sus solicitudes al respecto”. Estados Unidos no estaba dispuesto a intervenir entre Uruguay y Argentina, pero el pedido tuvo su efecto. La noticia de la gestión uruguaya llegó a la Argentina.

El 4 de agosto, el ministro norteamericano en Uruguay, William Rufus Finch, se quejó a Washington porque la prensa de Montevideo y de Buenos Aires lo habían citado diciendo que Estados Unidos no permitiría la intervención extranjera en los asuntos uruguayos. “Esas publicaciones han tenido el efecto buscado por sus autores, pero me hacen una injusticia y las hubiera desmentido públicamente, si no fuera que me disgusta ir a los diarios para confirmar o negar publicaciones que no estoy en condiciones de rastrear hasta fuentes oficiales”.

Batlle había puesto sobre aviso a la Argentina de que estaba advirtiendo a las cancillerías extranjeras respecto de la embarazosa complicidad del Presidente Roca con los revolucionarios uruguayos. Batlle también estaba dejándole saber que si Roca intentaba una mediación de paz forzada, el Uruguay trataría de incluir a los Estados Unidos como mediador. La influencia activa de los Estados Unidos en el Río de la Plata era totalmente inaceptable para la Argentina. (Vanger, pág. 204)

Después de estos sucesos se produjo el famoso atentado contra Batlle, del 6 de agosto, ya relatado en la sucesión cronológica de los acontecimientos.

El 22 de agosto Batlle confió al ministro de Guerra, general Eduardo Vázquez, la misión de aceptar, una vez más, la renuncia de Muniz. El propio Vázquez - no había ningún otro en quien pudiera confiar- tendría que tomar el mando el Ejército del Norte. Una vez más, y para evitar que el gobierno argentino permitiera el pasaje de cargamentos futuros a Saravia, Batlle trató de convencer al gobierno norteamericano a intermediar con la Argentina.

El 23 de agosto a pedido de Romeu, ministro de Relaciones Exteriores, el ministro norteamericano, Finch, telegrafió a Washington: "Uruguay asegura revolución no hubiera durado dos meses sin ayuda repúblicas vecinas, asegura habilidad de aplastarla en un mes. Uruguay no pide ni espera ayuda. Tiene suficientes recursos. No hay negociaciones de paz pendientes. Influencia moral de Estados Unidos expresada o demostrada de algún modo sería, cree presidente, suficiente para detener ayuda de repúblicas vecinas a los insurrectos. Un buque no muy grande podría hacer gira amistosa de reconocimiento sin ofender a nadie. (Finch al Departamento, 23 de agosto de 1904, Diplomatic Dispatches, Uruguay, vol. 17, National Archives) Alvey Adee pasó el cablegrama al secretario de Estado, Hay, con la anotación: "Recordándole la visita que le hiciera el ministro uruguayo, le envío esto. La Marina me dice que no hay ningún barco de ningún tipo más cerca que el Cabo de Buena Esperanza, pero que algunos buques estarían cerca de la costa del Atlántico Sur alrededor del 3 de setiembre”. Hay contestó: "Decliné todas sus solicitudes al respecto. Pero si en algún momento anduviera un barco por allí, no haría daño alguno". El ministro Finch debe haber esperado una respuesta favorable, porque ya el 19 de agosto el consulado norteamericano en Montevideo había anunciado la llegada de un escuadrón naval.

El 24 de agosto, Mascarenhas, emisario de paz de Batlle, llegó acompañado por el doctor Nin, al campamento de Saravia, situado en las proximidades de la estación ferroviaria de Sarandí, en Artigas. Mascarenhas y Saravia conferenciaron en la carpa de Saravia. Mascarenhas estaba autorizado para que dijera a Saravia que si la revolución hacía la paz sin librar ninguna otra batalla, Batlle daría las jefaturas de tres o cuatro departamentos a los nacionalistas, aunque no efectuaría consultas formales con el Directorio respecto a los nombramientos, y Batlle tendría la libertad de enviar unidades del ejército a los nuevos departamentos nacionalistas.

Los nacionalistas de Acevedo Díaz podían tener dos departamentos de modo que, en apariencia, habría todavía seis departamentos nacionalistas. (Luis Alberto de Herrera, secretario de Saravia después que Luis Ponce de León, herido en Tupambaé fuera tomado prisionero, reveló el ofrecimiento en "Cotizando jefaturas", La Democracia, 25 y 27 de diciembre de 1904. Batlle dio su versión en "Las jefaturas y la insurrección", El Día, 26 de diciembre de 1904. Mascarenhas apoyó la versión de Batlle en "Las jefaturas y la insurrección", El Día, 28 de diciembre de 1904) (Vanger, págs. 208-209)

La guerra continuó, tal como se relató en la parte cronológica.

Antes de seguir con la cronología de los acontecimientos luego de la llamada guerra del 4, transcribiré el artículo de Batlle, publicado en "El Día" cuyo original, para orgullo de quien esto escribe, está en poder de mis nietos Andrés y Alejandro y que les fuera obsequiado por un bisnieto de BATLLE, el Dr. Luis Franzini Batlle.

"La guerra.

Cuando se hizo la intimación del retiro de los regimientos, el presidente de la República pudo convencerse pronto de que esa intimación era indeclinable y de que la soberbia y la barbarie de Saravia llevaría el país a la guerra si no se difería a ella.

El Presidente de la República hizo entonces un nuevo sacrificio y, decorando su actitud de la mejor manera posible, prometió, para impedir el estallido, el retiro de los regimientos si se celebraba un acuerdo electoral. Era en el fondo una nueva concesión, era una nueva limitación aceptada de las facultades del P. E.

Pero el señor Batlle y Ordóñez ponía una sola condición: la de que no se formasen grupos, de que no se formasen divisiones, agregando que se vería en la dura necesidad de disolverlos a viva fuerza.

Para conseguir este fin permitió al señor Lamas tener una conferencia telegráfica con el señor Saravia, libre de toda intervención.

Pues bien: en esa conferencia en vez de aceptarse la perspectiva de arreglo que proponía el señor Batlle y Ordóñez, se tomaron las últimas disposiciones para la guerra.

So pretexto de que era necesario hablar de viva voz con el señor Saravia para convencerlo de la necesidad de evitar el alzamiento el directorio saravista pidió al presidente de la República que le permitiese trasladarse a Nico Pérez. Pero al mismo tiempo daba la orden de alzarse, según lo demuestran las cartas interceptadas del diputado García, que van a presentarse a la Asamblea Nacional!

Ahora, después de producida la nueva y enorme subversión que el presidente de la República quería evitar, el Directorio Nacionalista dice hipócritamente que acepta las condiciones que se le proponían precisamente para que no se produjese!

Quieren así acrecentar el prestigio militar del señor Saravia que aparecería, de ese modo, obteniendo nuevamente por la demostración armada, aquello a que dentro de la paz no tenía derecho y obligar al gobierno a imponer por la fuerza pública al partido colorado una solución electoral que debía haber sido aceptada libre y espontáneamente. Puede facilitar el éxito de estos intentos el poder público sin exponerse a producir una total disolución de las fuerzas de que dispone para conservar el orden?”

Después de la guerra la actividad sindical aumentó.

En diciembre los obreros ferroviarios formaron un sindicato.

(Anota Vánger, pág. 179: “Simbólicamente, en diciembre de 1904 empezó a funcionar el Frigorífico Uruguayo, la primera planta refrigeradora y envasadora del país).

1905

En enero, el sindicato presentó demandas: jornada laboral de ocho horas diarias durante seis meses del año, y diez horas diarias los otros seis meses: aumento de sueldos, días de descanso, indemnización por despido, etc. El Ferrocarril Central rechazó las demandas y los obreros declararon la huelga. Seguimos a Vánger, págs. 270, 271. Batlle envió a Williman, ex abogado del Ferrocarril, para que ofreciera su mediación. La compañía inglesa, ansiosa de extender su línea de Nico Pérez a Melo con garantía de ganancias pagas por el Estado, conocía los sentimientos pro-obreros de Batlle, confirmados por la presencia de Williman, y aceptó la mayoría de las exigencias de los huelguistas. No llegó al extremo de reconocer al sindicato, pero prometió incorporar a los líderes de la huelga a su debido tiempo- una notable concesión. Los huelguistas, radiantes, volvieron al trabajo. (Ver: “Nuestras huelgas”, “El Día”, 11, 12, 13, 14 de enero de 1905)

ENERO 2- Se reabren en todo el país las escuelas públicas que la guerra mantuvo clausuradas.

La guerra civil de 1904 obligó a transferir los comicios generales que debían celebrarse en noviembre de ese año. Las elecciones se realizaron el 22 de enero del año siguiente (1905) de acuerdo con lo resuelto por la Asamblea General.

Debían proveerse 75 bancas de la Cámara de Diputados y 8 de la Cámara de Senadores. La minoría nacionalista trabajaba de acuerdo con la agrupación colorada que seguía al Presidente Batlle y la mayoría marchaba de acuerdo con la fracción colorada que respondía al doctor Julio Herrera y Obes y al general Máximo Tajes.

Esta última alianza se formalizó la víspera de las elecciones en una reunión celebrada por los señores Remigio Castellanos, Aureliano Rodríguez Larreta y Manuel R. Alonso, representantes del Partido Nacionalista y de los señores Julio Herrera y Obes, Duncan Stewart y José Román Mendoza, representantes del Partido Colorado disidente. La mayoría colorada y la minoría nacionalista obtuvieron 54 bancas en la Cámara de Diputados y 5 en la Cámara de Senadores y la supremacía e n 16 Juntas Económico Administrativas y 16 Juntas Electorales. Las elecciones se realizaron serenamente, salvo en Treinta y Tres y Rocha donde ocurrieron pequeños incidentes. La prensa en general estuvo de acuerdo en reconocer que esas elecciones hacían honor a la cultura política del país.

Uno de los primeros actos de la Cámara fue tratar la petición presentada por la compañía de carnes Liebig, de Fray Bentos, para la reducción de impuestos a la exportación a Europa de su famoso extracto y productos de carne. Durante el período de veinte años que terminaba en 1903 el dividendo medio anual de Liebig había sido más del 19% sin incluir los dividendos adicionales de acciones para sus accionistas y sus ganancias seguían aumentando.

M.E. Tiscornia, el batllista católico, insistió en que una compañía con esas ganancias, ganancias que enviaba al extranjero, no necesitaba reducciones impositivas. A Carlos Roxlo, diputado blanco y codirector de “La Democracia” no le importaba que Liebig tuviera una ganancia anual del 30 o 40%: no debía pagar impuestos a la exportación. La votación fue reñida. Ganó Liebig. El electorado aún no había expresado ninguna preocupación sobre las ganancias de las compañías extranjeras en el país.

Tampoco existía una posición colorada sobre el tratamiento del capital extranjero. Expresa Vanger que aun no había ninguna disciplina partidaria que requiriese a los legisladores seguir las ideas de nadie, ni siquiera las de Batlle. Batlle hizo saber que si el Senado –donde su influencia era mucho más débil, aprobaba la solicitud de Liebig, él vetaría la reducción.

En Acevedo Tomo V, pág. 328 refiriéndose a las cuestiones obreras y las huelgas, se lee: Durante este período fueron frecuentes y numerosas las huelgas de obreros. El gremio de zapateros inició el movimiento en 1903, por no haber conseguido aumento de jornal. ...El movimiento se intensificó notablemente en 1905, produciéndose entonces, entre otras huelgas, las del ferrocarril Central, en que 3.000 obreros abandonaron el trabajo, hasta obtener, como obtuvieron mejoras de horario y de salario, la de los barrenderos municipales, ...la de las costureras, .... la del puerto y sus anexos los talleres de La Teja, que se extendió a 11.000 obreros entre marineros, estibadores, talleres de La Teja, carboneros y otros ramos.

Las huelgas prosiguieron en 1906, destacándose la del personal tranviario que atropelló el piquete de línea que custodiaba la estación del tranvía del Reducto, provocando con ello una descarga de fusilería que felizmente no produjo bajas; la de los cocheros de plaza, y la de los panaderos.

La ley de residencia argentina, que era aplicada en esos años con rigor, había localizado en Montevideo a muchos de los agitadores de Buenos Aires y eran ellos los que mantenían a los obreros en constante tensión de espíritu. La policía, por otra parte, no reprimía en forma suficientemente eficaz los actos de violencia de los huelguistas contra los obreros que deseaban trabajar, no obstante las instrucciones que el Jefe de Policía, coronel Juan Bernassa y Jerez, había dado a los comisarios desde el comienzo del movimiento, en una circular en la que expresaba que el obrero tiene el derecho de declararse en huelga pero no tiene derecho de obligar con la violencia a los demás obreros a que lo secunden en su resistencia al trabajo, la policía debe prestar amplia protección al obrero que quiere trabajar...los establecimientos amenazados deben ser vigilados y garantidos eficazmente....y debe vigilar especialmente los despachos de bebidas en los días de huelga, aprehendiendo a los que se encuentren en la calle en estado de ebriedad...

En la pág. 277 del citado Tomo de Acevedo se lee: "Continuaron todavía durante algunos meses los síntomas de intranquilidad aun cuando era general el convencimiento de que el Gobierno disponía de elementos militares absolutamente incontrarrestables y de que cualquier movimiento revolucionario sería rápidamente sofocado.

Habían quedado muchas armas en manos de los soldados licenciados en Olimar y el Gobierno trató de rescatarlas publicando avisos en los que ofrecía tres pesos por cada fusil Mauser y la mitad por otras marcas. A principios de 1905 el Presidente dirigió un mensaje a la Asamblea denunciando la existencia de trabajos revolucionarios bajo la dirección de Mariano Saravia. Acompañaba varios documentos para demostrar que el directorio nacionalista estaba al habla con dicho caudillo, entre ellos un acta del 13 de marzo del mismo año que demostraba concluyentemente esa participación y un telegrama del Jefe Político de San José comunicando que un jefe nacionalista estaba convidando gente para la revolución.

Los rumores se intensificaron considerablemente a principios de 1906 con tanta insistencia que el Gobierno se creyó obligado a recurrir a las medidas prontas de seguridad autorizadas por la Constitución, que pronto fueron dejadas sin efecto. (Ver pág. 279)

Los Sres. Salvo, Campomar y Cía, iniciaron en ese año (1905) la construcción de su gran fábrica de tejidos en el Puerto del Sauce, cerca de la fábrica de papel de los Sres. Cavajani, Puppo y Sadi. Ya tenía dos años de vigencia la ley que declaraba libre de impuestos a la importación de máquinas destinadas a las fábricas de hilados y tejidos, lavado y tintorería, al yute y el algodón virgen en rama -. (Acevedo, Tomo V, págs. 327 y 328)

Nacionalización del Observatorio Meteorológico Municipal que funcionaba en el Prado bajo la dirección del Prof. Luis Morandi. El cuerpo legislativo al acoger el plan de transformación, resolvió elevar a la misma categoría de Instituto Nacional el observatorio que funcionaba dentro de la oficina hidrográfica del Puerto, bajo la dirección del Sr. Hamlet Bazzano. (Acevedo, Tomo V, pág. 397)

ENERO 19- Decreto aceptando la renuncia de Román Freire al cargo de Secretario de la Presidencia.

FEBRERO 15- Batlle remite al Parlamento extenso Mensaje historiando la revolución de 1904, dando cuenta de su acción de gobernante y enfrentando al país a sus grandes destinos. Es un mensaje aleccionador. Historia la sangrienta jornada vivida, porque es su deber, no obstante describe las posibilidades del porvenir de justicia y de paz, porque ese es su propósito.

FEBRERO 16- Al darse lectura al Mensaje de Batlle sobre la guerra civil recién terminada, los legisladores nacionalistas, sin motivo y sin objeto, abandonan la sala de sesiones. Al referirse a esta incidencia, "Diario Nuevo", dirigido por don Antonio Bachini y redactado por don Julio María Sosa que ahora ha sido electo diputado, - y que fuera en la lucha soldado del Partido y cronista de guerra -, expresa: "El Señor Batlle y Ordóñez que no fuera agresor en la guerra, no es agresor en la paz".

El 29 de noviembre de 1904 Batlle compró la quinta de Piedras Blancas a los herederos de Doña Adelina Duplessis de Tampied quien la había recibido de sus padres Pablo Duplessis y Tomasa Faccio. De lo anotado por Vanger en la pág. 249 y de un artículo publicado en “El Día” el 20 de octubre de 1937 por Domingo Arena, se sabe que Batlle empezó a concurrir a esa casa alrededor de 1905. Mantuvo la que alquilaba en Montevideo pero permanecía en Piedras Blancas la mayor parte del tiempo. Allí sólo las personas invitadas llegaban hasta el Presidente y no era necesario mantener horas de oficina; un teléfono lo comunicaba con Montevideo y El Día. Batlle pudo pasar más tiempo con su familia y hacer sus largas caminatas solitarias, sentarse bajo su árbol favorito y planear.

Arena escribe: "Cuando Batlle, desde mediados de la primera presidencia empezó a pasar temporadas en su quinta de Piedras Blancas, el vecindario estuvo de parabienes creyendo que la ubicación del Presidente traería consigo el progreso. Le sucedió precisamente lo contrario. En su afán de que no le redundara en su provecho, se cuidó de que no se hiciese nada útil que se aproximara a su residencia. Fue tan así que mientras gobernó, ningún servicio público rozó su casa. Ni llegó hasta ella la luz ni el agua corriente, no obstante estar una y otra cerca y necesitarlas dos cuarteles.”

MARZO 1º- Decreto de Batlle sobre Enseñanza Primaria en los cuarteles y en los establecimientos carcelarios.


En la foto el presidente Batlle llevando del brazo a la Sra. Ema Ruano de Capurro, el Ing. Juan A. Capurro llevando del brazo a la Sra. Matilde Pacheco de Batlle y Ordóñez.

En primer plano a la derecha el entonces niño Lorenzo Batlle Pacheco

El vapor "Sussex" cargaba las primeras 800 toneladas de carne congelada (Acevedo, pág. 316)

MARZO 15- Se designó para el cargo de Secretario de la Presidencia al doctor Jacobo Varela Acevedo.

ABRIL 19- Inauguración del puente sobre el río Santa Lucía.

MAYO 7- Proyecto de ley de divorcio presentado por el Dr. Carlos Oneto y Viana (Acevedo, pág., 407) (En el último año de la administración de Cuestas, Setembrino Pereda presentó un proyecto de ley de divorcio. (Acevedo, pág. 254).

Batlle desde su diario inicia fervorosa campaña por la sanción del proyecto presentado por Oneto y Viana. Contra él se agitan las damas católicas y en general las clases conservadoras. No obstante, pocos meses después, el divorcio era Ley.

MAYO- En mayo se le negó la entrada al país a un líder obrero anarquista expulsado de Buenos Aires, cuyo barco estaba anclado en Montevideo. Aunque no había una ley que prohibiera la entrada a los anarquistas, la policía de Montevideo tenía por costumbre cooperar con la de Buenos Aires rehusando indeseables. Cuando don Pepe se enteró, telegrafió a la siguiente escala del barco y ofreció al anarquista permiso y dinero para su pasaje de regreso a Montevideo. Seguimos a Vanger: “Este tipo de legalismo, naturalmente no aumentó las simpatías de los patrones hacia Batlle, pero recordó a los sindicatos, cuyos líderes eran anarquistas, que tenían un amigo en las altas esferas”.

MAYO 18- Huelga de obreros del puerto que exigían 8 horas de labor y reconocimiento del sindicato tal como lo habían exigido los ferrocarrileros en el mes de enero. Los obreros de la construcción adhirieron al movimiento.

Desde las páginas de "El Día" Arena había lanzado una serie de artículos en pro de esa arma proletaria. Uno de ellos, publicado el 16 de junio de 1905, realizaba una encendida crítica de la situación en que se encontraba la clase trabajadora y al mismo tiempo se dirigía al sector patronal, tratando de cambiar una óptica del problema, muy poco humana, enfocándolo desde el punto de vista del mismo interés comercial. Esos editoriales que escribiera Arena en defensa de los huelguistas causaron verdadera conmoción en un Montevideo conservador y demasiado acostumbrado a los privilegios de unos y a la explotación protegida de los más.

JUNIO 27- Proyecto de ley suprimiendo la pena de muerte así en la justicia civil como en la militar. Por este principio Batlle se ha batido durante años.

Expresaba en "El Día" el 23 de abril de 1894: "La pena de muerte es la más brutal de las instituciones antiguas que están en pie en los tiempos modernos, y su conservación debe atribuirse al sentimiento irreflexivo de horror y odio que inspira el delincuente, y no, de ninguna manera, a la influencia que ha podido ejercer en la legislación un conjunto de ideas sistemáticamente impuestas y a la inteligencia del hombre por su evidencia y vigor lógico"..."La pena de muerte no produce más que un resultado positivo: el aniquilamiento de un hombre que, encerrado en una cárcel no era ya un peligro para la sociedad, y la desmoralización que debe producir el ejemplo dado por la sociedad misma de su falta de respeto a la vida humana".

Consecuente, pues, con esas ideas, presentó su proyecto de ley aboliendo la pena de muerte. Debiendo en esa fecha cumplir una sentencia de muerte pronunciada por el Supremo Tribunal de Justicia contra Ramón Gadea por homicidio y robo Batlle manifiesta la fuerza moral de sus convicciones. Antes renunciará el gobierno que firmar y ejecutar una sentencia de muerte. Su mensaje vale por la supresión inmediata de aquella pena en nuestros códigos. Invocando la presentación de ese proyecto, conmutó la pena de muerte por la de 30 años de penitenciaría que prescribía la legislación vigente.

A mediados de este año (1905) empezaron a circular en Montevideo los primeros automóviles. (Acevedo, pág. 327)

SETIEMBRE- Piedra fundamental del edificio de Enseñanza Secundaria. (Acevedo, pág. 387)

SETIEMBRE 2- Inauguración del Teatro Urquiza con la presencia de Sarah Bernhard.

SETIEMBRE 8- "El Día" noticiaba: "El Presidente de la República se está preocupando de la confección de una extensa ley de trabajo destinada a resolver muchas de las cuestiones que hoy son materia de conflictos entre patrones y obreros.

El Presidente de la República tiene intenciones de formular varias leyes sobre la materia obrera, con el fin de que se traten por separado las distintas cuestiones. Estos procedimientos no sólo tienden a que se facilite el estudio de aquellos importantísimos asuntos, sino que trata de evitar el peligro que corren los grandes proyectos: el de que por su propia magnitud se aplacen"

OCTUBRE 8- El club colorado Vida Nueva tomó la iniciativa de un movimiento popular a favor de la repatriación de los restos del doctor Juan Carlos Gómez, que estaban en Buenos Aires. El gobierno, adhiriendo al homenaje, dictó un decreto por el cual se designaba una comisión encargada del repatrio, se autorizaba el depósito provisorio de los restos en el Panteón Nacional hasta la erección definitiva del monumento que estaba proyectado y se dirigía un Mensaje a la Asamblea en demanda de autorización para rendirle honores de Ministro. (Acevedo, Tomo V, pág. 405)

El ex Presidente don Juan Lindolfo Cuestas falleció en París a mediados de 1905 y sus restos fueron traídos a Montevideo a fines de ese mismo año. El país le debía honores por el alto cargo que había desempeñado y sobre todo y ante todo por el vigoroso cambio de orientación política y financiera realizado por él a raíz de la muerte del señor Idiarte Borda, cambio extraordinariamente fecundo, que constituye el punto de arranque de todos nuestros progresos públicos a partir de 1897. Y, sin embargo, fue enterrado como si nada hubiera hecho. Explicando la omisión, decía "El Día", que el Poder Ejecutivo había resuelto pedir honores a la Asamblea, pero que había desistido de hacerlo al enterarse de que la opinión de la Cámara estaba muy dividida y que entre los mismos legisladores colorados iba a librarse una verdadera batalla al discutirse la ley, "deseando con ello evitar un debate acalorado en los propios momentos del entierro" (Acevedo, en la misma página anteriormente señalada).

OCTUBRE 13- Ley de vialidad y obras públicas. Dice el Ing. José L. Buzzetti, en su obra, “La magnífica gestión de Batlle en Obras Públicas”, año 1946: "Este plan por un monto de tres y medio millones de pesos, para carreteras y puentes, no fue el resultado del mejoramiento de planes anteriores , es el primer plan de obras públicas que aparece en el país y significó una verdadera revolución por el monto programado.

Dijo Batlle: “Las mejoras materiales de utilidad pública, deben ser objeto también de vivísima atención. Entre otras, creo que debe dedicarse una consideración especial por la importancia de la tarea que es necesario llevar a cabo y por su indiscutible y magna utilidad a la canalización de nuestros ríos y a la construcción de caminos”.

Y agregaba: “Los ferrocarriles, los canales, los caminos, que hacen fácil y rápida la movilidad de las personas y del transporte de los productos, todos estos medios de comunicación material, que dan además cohesión y unidad al país, no podrán ser descuidados por una administración que se preocupe del bienestar de sus administrados." Concepto de armonización de obras públicas, proyectando obras de vialidad, obras bases para el desenvolvimiento económico del país, simultáneamente con las obras hidráulicas, de influencia directa en el incremento de la producción agropecuaria, de tal manera que el conjunto de las obras, puedan generar el máximo potencial, en el campo económico y social. Concepto de desarrollo intensivo de obras viales, proyectando carreteras y puentes, fijando las directivas fundamentales de la política vial, y propiciando las obras hidráulicas, iniciando el aprovechamiento del Río Negro, en sus aspectos de navegación y proyectando la utilización de nuestras corrientes de agua, para riego y energía hidroeléctrica...

Dijo Batlle: "La manera de colonizar, es preparar al colono una vida fácil y feliz. No se debe traerlo para colocarlo en una tierra inhospitalaria que lo rechace. Débese, al contrario, prepararlo para que lo reciba bien. Debe llevarse el ferrocarril, el camino, el agua, la escuela, a las regiones fértiles; dividir la tierra en fracciones que puedan ser trabajadas por una sola familia, y ofrecer esas fracciones en condiciones ventajosas a los que quieran ocuparlas. No se necesitará más: los hábiles, los capaces, no tardarán en venir por su propia cuenta".

Concepto de realización de nuestras obras por nuestros ingenieros y empresas nacionales como una afirmación de nuestra capacidad realizadora. ...

"En todos los Congresos de Ingeniería realizados, se reconoció en ese plan de obras, el origen de nuestras obras públicas y así en el 2º Congreso Nacional de Vialidad se expresaba: "Dejando de lado las iniciativas de las antiguas Juntas Económico-Administrativas y las resoluciones de nuestros gobiernos durante 20 años, que se concretaban a disponer arreglos irregulares de caminos en los trozos intransitables y de acuerdo con los recursos reducidísimos que se contaban entonces, se puede decir que el punto de partida de nuestra historia vial data desde el momento en que se puso el cúmplase a la ley de vialidad y obras públicas, el 13 de octubre de 1905.

Salía el país en esa época de una guerra fratricida que lo había desangrado y extenuado y en una patriótica reacción de progreso y trabajo que en las condiciones apuntadas podía considerarse audaz, se votaron 3 millones de pesos para construir puentes y caminos, que pronto empezaron a extenderse por todo el país despertando el ansia de un mayor mejoramiento vial.

Esa ley generosa constituye el primer jalón en la tarea que demarca nuestro progreso en vialidad, lejos de desaparecer de nuestra vista con el recorrido del tiempo parece que se agigantara transformándose en un obelisco. Sirva esa ley monumental de estímulo a nuestras autoridades determinándose para no escatimar recursos a las obras de vialidad que son obra de bienestar general y de progreso".

Y en el Congreso Nacional de Ingeniería celebrado en el año 1930 se expresaba: "La ley de 13 de octubre de 1905 que destinaba 3 millones de pesos para caminos creaba la actual Dirección de Vialidad que constituye en realidad el primer ensayo de autonomía financiera y administrativa así como el primer paso efectivo de nuestras construcciones camineras".

Recibía así esa ley a través de un período de 30 años la consagración y el reconocimiento de los ingenieros nacionales, no sólo como la expresión del primer plan de obras públicas estructurado en el país, sino por los correctos conceptos de financiación que debía servir de base a todos los planes de obras proyectados posteriormente".

OCTUBRE 14- Se crea el rubro navegación para estudio y obras en el Río Negro.

DICIEMBRE 11- Creación del Hospital de Niños Pereira Rosell.

DICIEMBRE 31- El crecimiento migratorio de la República que se abatiera a 3.652 unidades en 1904, sube a 13.099 en 1905. Desde este instante, es en los dos gobiernos de Batlle que el crecimiento migratorio alcanzará las más altas cifras de nuestra estadística de población hasta los días actuales. (Datos en la obra de Rodríguez Fabregat: "Batlle y Ordóñez, el Reformador")

Con motivo de la revolución de marzo de 1903 y la de 1904 fueron dictadas medidas restrictivas de la libertad de prensa que dieron lugar a la pena de suspensión de algunos diarios por haber violado los decretos establecidos. El director de "El Tiempo", Don Domingo Mendilaharzu recurrió a la Cámara de Senadores en demanda de una ley reglamentaria de la libertad de imprenta. José Enrique Rodó y Setembrino Pereda presentaron sendos proyectos. A su vez el Poder Ejecutivo formuló un proyecto cuyas ideas prevalecieron en la Asamblea Legislativa. (Acevedo, pág. 183)

En la pág. 357 de Acevedo, Tomo V, refiriéndose a la inauguración de los cursos de 1905, expresa: “Los cursos de 1905 fueron inaugurados con una simpática ceremonia, en la que tuvieron prominente actuación los alumnos que en los últimos años habían conquistado clasificaciones más honrosas. Cada grupo estaba representado por un orador. Hicieron acto de presencia el Presidente de la República, los Ministros de Fomento y Hacienda y los miembros del Consejo de Enseñanza Secundaria y Superior”.

Del discurso pronunciado por el Rector de la Universidad, Dr. Eduardo Acevedo, transcribimos su parte final: "Y llega ahora la oportunidad de que exprese al distinguido ciudadano que preside los destinos de la República, y que nos hace el honor de asistir a este acto, mi más vivo agradecimiento por su cooperación constante a esas reformas universitarias y a todas las otras que corren impresas en la memoria anual que circula en vuestras manos.

Gracias a su valiosa ayuda y a la de sus ilustrados Ministros de Fomento, de Hacienda y de Gobierno, secundada vigorosamente por la anterior legislatura, la Universidad acaba de recibir un impulso considerable, que ha de complementarse, sin duda, en este nuevo año, en beneficio de la juventud estudiosa, cuyos horizontes se dilatan, y en beneficio del país, para el que se preparan clases dirigentes ilustradas y capaces de conducirlo a altos y gloriosos destinos.

Ni una sola de las iniciativas del Consejo Universitario ha encontrado resistencias en el seno del Poder Ejecutivo, y si en algún caso la han encontrado, ha sido para recibir más desarrollo. Citaré, por lo sugestivo, el hecho de que habiéndole pedido al señor Presidente la incorporación de una beca en el Presupuesto para premiar y estimular al mejor estudiante, me contestó que era poco una beca y que había conveniencia en crear dos.

Por primera vez, desde hace largos años, la educación secundaria y superior encuentra alta y simpática resonancia en el Palacio de Gobierno. Es un síntoma honroso que anoto con verdadero placer".

El doctor José Martirené, médico del Asilo de Huérfanos y Expósitos y vocal del Consejo de Higiene, propuso a esta corporación en ese año (1905) la creación de un "Consultorio de la Gota de Leche", encaminado a fomentar y divulgar la necesidad de la lactancia materna; aleccionar a las madres para la crianza del niño; distribuir buena leche de vaca a los niños menores de dos años, hijos de madres menesterosas; prestar asistencia médica a los mismos niños que concurrieran al consultorio; vigilar el desarrollo de los niños sanos.

Y al año siguiente se ocupó de la tuberculosis infantil y presentó al Consejo de Higiene un proyecto por el que se creaba una comisión de Protección Escolar, encargada de inspeccionar a los niños y el personal enseñante, así como denunciar los casos de tuberculosis, los casos sospechosos, etc.

1906

ENERO 13- Ley autorizando para contratar la construcción de la carretera de Toledo a Pando.

ENERO 19- Falleció en Buenos Aires Bartolomé Mitre. El duelo de la República Argentina ante esta muerte es también duelo del Uruguay. Batlle obtiene de la Asamblea Nacional la autorización constitucional para enviar a Buenos Aires un Regimiento de Artillería y una Delegación Oficial que representen al Uruguay en las honras nacionales que se tributan a tan ilustre personalidad.

ENERO 23- Creación de la Escuela de Agronomía y Veterinaria.

FEBRERO 10- Ley exonerando de los impuestos de 10 y 5% sobre sueldos a determinadas categorías de empleados y pensionistas de la Nación.

Los funcionarios públicos y jubilados beneficiados por esa ley resuelven destinar un día de sus sueldos para hacer un homenaje al Presidente Batlle y al Ministro Serrato, quienes aceptan y agradecen esa demostración y resuelven destinar íntegramente esa cantidad para premiar la mejor obra histórica sobre la Defensa de Montevideo que resulte elegida en un certamen nacional convocado al efecto. Entretanto, Batlle y Serrato depositan aquella suma en el Banco de la República.

MARZO 3- Contratación de obras para la carretera de Las Piedras a Canelones.

En marzo de 1906, en ocasión de los graves anuncios de revolución, el Jefe Político de Montevideo, Coronel Juan Bernasa y Jerez le dirigió a la prensa una circular por la que el Poder Ejecutivo, entre otros motivos, consideraba necesario restringir la publicación de noticias y comentarios que puedan perjudicar la acción de las autoridades.

Esta circular apenas tuvo efecto breves días pero dio lugar a la suspensión de "La Razón" y la "Democracia" y el arresto del Dr. Luis Alberto de Herrera, director de este último diario, por no haber acatado la orden de suspensión y haber hecho aparecer el diario por otra imprenta. El Poder Ejecutivo dio cuenta del arresto a la Asamblea por tratarse de un diputado y la Cámara resolvió que se pusiera en libertad al Dr. Herrera y se pasasen los antecedentes a los Tribunales.

MARZO 10- Creación del Instituto Nacional para niños Sordomudos.

MARZO 16- Batlle propone al Parlamento, y así lo obtiene, el destino de la suma de un millón de pesos para la construcción de edificios escolares en toda la República.

Proyecto de creación de la Alta Corte de Justicia en sustitución del que tramitaba desde años anteriores en el cuerpo legislativo. (Acevedo, pág. 390)

ABRIL 3- Ley para la prolongación, por la empresa del Ferrocarril Central, de la extensión Nordeste de la línea hasta Centurión y ramal de Treinta y Tres.

ABRIL 10- Ley acordando favores a la producción y fabricación de azúcares nacionales. (Plantación de remolacha).

ABRIL 17- Con el seudónimo “Judas” Batlle escribió el artículo “La resurrección” en el que bosquejaba las imposibilidades físicas de la versión literal de la resurrección de Jesús. Años más tarde, escribiría una serie de artículos con el título: “Leyendo la Biblia”.

ABRIL 22- En “La Democracia” los directores nacionalistas describieron el recorrido de Batlle a su casa, después de las ceremonias en honor de los soldados caídos en Tupambaé y Masoller, cuyos restos habían sido traladados a Montevideo para darles definitiva sepultura.

“Encabezaban el cortejo presidencial, varios guardias civiles... El señor Presidente daba el brazo al señor ministro de Gobierno, doctor Williman, llevando a la derecha a su edecán, el coronel Domingo Romero. Detrás de ellos iba el jefe de la policía de investigaciones, señor Levratto, y otra persona... Más atrás un grupo de soldados, más tras todavía un grupo de pesquisantes de la policía de investigaciones.

Junto a la vereda, dos carruajes seguían, a paso lento, la comitiva presidencial. Por la vereda de enfrente a la que recorría S.E. iba el jefe político de la capital, coronel Jerez; el coronel Barriola, jefe de la escolta, y detrás un pelotón de vigilantes y policía secreta. Excusado es decir que el trayecto recorrido por el señor Presidente fue rigurosamente vigilado por activos y sagaces pesquisantes, que no perdieron un solo detalle de todo lo que ocurrió en la gran avenida, mientras duró el desfile oficial.

Después de esto, nadie podrá decir que si S.E. no sale a la calle y no va a la casa de gobierno y se encierra en su morada de Piedras Blancas es porque tiene miedo. ¿Quién dijo miedo?

Anota Vanger: “Don Pepe estaba seguro de que el incorregible Herrera había escrito el suelto. Sin esperar, apuntó en dirección a Herrera con su propio “Quién dijo miedo?.

Seguidamente transcribimos la réplica de Batlle: “La Democracia, en su número de hoy, nos da la noticia de que el Presidente estuvo anoche en el Estado Mayor, donde se velan los restos de los que cayeron en Tupambaé y Masoller, y agrega que al retirarse lo hizo a pie, seguido por un ejército de guardias civiles y agentes investigadores.

Es posible que el Presidente, aunque no había anunciado a nadie que volvería a su casa a pie, por la sencilla razón de que no se le ocurrió hacerlo sino al salir de la casa del Estado Mayor, fuese seguido por el ejército que dice La Democracia o, lo que es lo mismo, por tres o cuatro agentes de policía y esto, en verdad, no lo encontramos mal, porque la seguridad del Presidente de la República está estrechamente vinculada a la conservación del orden, de la paz y de todos los frutos públicos en que empieza a cuajar el general florecimiento de la situación.

Pero La Democracia, con este motivo, nos plantea un problema que nos ha sumido en las más profundas cavilaciones: ¿Quién dijo miedo? Para resolverlo haremos un conjuro fúnebre.

¡Oh tú, bellísima e irreflexiva niña, que no tuviste a tu lado un varón fuerte en los días de peligro, como lo habías tenido débil en los de la falta, álzate de tu olvidado lecho de piedra y dínos quién dijo miedo!”. (El Día”, 22 de abril de 1906).

Anota Vanger: “Batlle estaba rastrillando las brasas de un escándalo trágico. Todo el mundo sabía que Herrera, el amante de la “bellísima e irreflexiva niña”, no había intercedido para salvarla. Herrera, que no era el autor del editorial de La Democracia, envió sus padrinos a “El Día” y exigió satisfacción. Román Freire, ex secretario de don Pepe, se presentó en la oficina de La Democracia e informó a Herrera que Batlle, autor de la respuesta de “El Día”, “no estaba dispuesto a retirar ni una coma de lo dicho” y se pondría a su disposición una vez terminado su mandato presidencial.

Las normas de los duelos de honor no permitían postergaciones de diez meses; los padrinos de Herrera declararon que su honor había sido reivindicado. Otro diluvio de críticas cayó sobre Batlle por poner en ridículo a la Presidencia.

Don Pepe estaba satisfecho por haber puesto a Herrera en su lugar “con tres palabras bien dichas”.

Con el seudónimo de “Nemo”, Batlle escribió en “El Día”, el 24 de abril de 1906 el artículo “La cuestión del miedo.” Y, con el seudónimo “Néstor”, y bajo el mismo título, el 27 de abril escribía: “¿Que el duelo no prueba nada? Convenido. En nuestro concepto no prueba más que cierta clase de valor o cierta clase de preocupaciones. Pero ¿el Presidente ha retado a alguien a duelo? No. Se ha limitado a decir que tales palabras fueron dichas por él y no por otro; que no está dispuesto a cambiarlas y que acepta todas las consecuencias. Nada más. ¿Por qué se ha de negar al Presidente el derecho de decir en cada momento dado lo que considera justo y el de declarar que lo ha dicho? ¿No se somete a todas las leyes, incluso las de la andante caballería?”

MAYO 2- El Gobierno resolvió autorizar el funcionamiento de cuatro cursos para adultos, con un programa de lectura, gramática, escritura, aritmética, higiene, constitución, historia, geografía, geometría, dibujo, moral y urbanidad. Tres de ellos se destinaban a varones y uno a mujeres. Ya en 1877, durante el período inicial de la reforma de José Pedro Varela, habían funcionado 14 de esos cursos, con resultados poco eficaces, que dieron lugar a su clausura, mientras se estudiaba una nueva forma de funcionamiento, que no llegó a programarse.

Expresa Vánger, en pág. 307 que Batlle estaba apremiado para aprovechar los meses que le quedaban de gobierno y envió a la legislatura un proyecto para nacionalizar y ampliar la usina eléctrica de Montevideo, de propiedad municipal; instó a los ingenieros del estado para que prepararan con más rapidez los planos camineros y al recibirlos los devolvió con instrucciones de reducir el plazo acordado a los contratistas para terminarlos, según refiere el ingeniero Capurro en su obra “Una memoria más”.

No bien fueron votados los fondos para la construcción del Palacio Legislativo, Batlle pidió urgentemente planos y quería algo “verdaderamente monumental” (El Día: “Obras públicas”, 8 de mayo de 1906).

MAYO 10- Al leerse el mensaje financiero anual del Ejecutivo, toda la Cámara, tanto colorados como nacionalistas estallaron en un aplauso espontáneo. ¡Serrato había anunciado un superávit en el presupuesto!, alrededor de 400.000 pesos.

MAYO 19- Aprobación del proyecto de construcción del Puerto de la Paloma.

JUNIO 1º- El ejercicio económico de la Nación cierra con un superávit de casi medio millón de pesos, en el período 1905-1906. A pesar de dos guerras, de las restricciones del comercio y la retracción de la industria y el trabajo nacional, el gobierno de Batlle señala en este hecho uno de sus valores ejemplares. En el ejercicio siguiente el superávit será mayor aún. La austeridad en el manejo de los dineros públicos señala incontestablemente el comienzo de una nueva época.

En ese año (1906) llegó a Montevideo el secretario de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos, Mr. Elihu Root, con instrucciones del presidente Roosvelt de establecer una corriente de cordialidad y simpatía entre todos los países del continente americano y felicitó al ministro de hacienda, Ing. José Serrato por el alto nivel de nuestro crédito y por la solidez de nuestra circulación de oro. (Acevedo, Tomo V, pág. 286)

JUNIO 12- La República tributa sus más altas honras cívicas ante la muerte de Angel Floro Costa.

En esa fecha “El Día” publica el veredicto y sentencia de la condena a muerte de Ramón Gadea en tercera instancia. “Anoche quedó pronto un Mensaje del Poder ejecutivo por el cual se pide a la Asamblea que dicte una ley disponiendo la suspensión de la ejecución del condenado mientras no se trate el proyecto de abolición de la pena de muerte que está en trámite.

JUNIO 16- Decreto para la construcción de un edificio para Biblioteca y Museo Nacional en el paraje conocido por “Plazoleta de Saroldi” en la calle 18 de Julio, en la manzana comprendida entre la referida calle, Brandzen y Arenal Grande.

JUNIO 19- Ayer el Presidente de la República dictó el decreto por el cual se conmuta la pena de muerte del procesado Gadea, por la de 30 años de Penitenciaría. (Resultando que la sentencia ha sido dictada en momentos que se halla pendiente de la sanción de la Asamblea un Proyecto de Ley para suprimir la pena de muerte, por innecesaria a juicio del Poder Ejecutivo, que lo ha iniciado y de la Comisión de Legislación de la Cámara de Representantes, que lo ha informado favorablemente). (El 22 de setiembre de 1907 en Diputados quedaba totalmente abolida la pena de muerte en los Códigos de la República aprobándose sin discusión las modificaciones del proyecto que estaba en trámite)

JUNIO 22- Decreto de Batlle ordenando el emplazamiento de la estatua de Joaquín Suárez en el lugar donde se le erigiera definitivamente: el antiguo Mirador de Suárez.

JUNIO 23- Contratación del Prof. Sálmon de los Estados Unidos de Norte América para ejercer el cargo de Director de la actual Escuela de Veterinaria

En la misma fecha, Decreto exonerando del pago de derechos a la importación de semillas. (en uso de las facultades que confiere al Poder Ejecutivo el artículo 2º de la ley de fecha 29 de julio de 1904).

JULIO 3- Decreto de urgente expropiación de los terrenos necesarios para construir la Rambla de los Pocitos, desde la Punta de Piedra de Trouville hasta el arroyo Pocitos Grande.

JULIO 6- La Comisión de Caridad decidió no permitir crucifijos en las salas de su dependencia. La "Liga de las Damas Católicas” apoyadas por el Arzobispo, en señal de protesta formuló el voto de usar durante un año el crucifijo alrededor del cuello. Rodó se opuso a que se quitaran los crucifijos y en uno de sus artículos, “Liberalismo y jacobinismo” afirmó que Cristo era el padre de la caridad. Sacar su imagen de los cuartos de los enfermos era cruzar “la frontera que separa lo justo de lo injusto”. Era jacobinismo, no liberalismo.

Rodó publicó el original en forma de carta a “La Razón” (propiedad de “El Siglo”) el 5 de julio de 1906 y fue reproducido luego como folleto en Montevideo. La Comisión de Caridad había discutido el retiro de los crucifijos con Batlle.

Desde "El Día" Batlle contestó al argumento central de Rodó; él no creía “en la posibilidad de un liberalismo amplio a la sombra del catolicismo” ... “¿No parece más amplio el liberalismo que deja a cada enfermo la más completa libertad en lo relativo a creencias religiosas, que no impone brutalmente al desgraciado el pedir auxilios en una sala que oficialmente ostenta objetos de cultos contrarios a su fe, que el liberalismo que somete a todos los que imploran los beneficios de la caridad a contemplar los símbolos en que creen únicamente los afiliados a una determinada secta religiosa?” (De un artículo publicado en “El Día” titulado “Cosas de “El Siglo” de fecha 11 de julio de 1906).

Y expresa Vanger: “En el alboroto consiguiente, “El Día” se pronunció a favor de la separación total del Estado y la Iglesia en la futura reforma constitucional”

Expresa Acevedo, en el Tomo V, pág. 407-408: “El Dr. Eugenio J. Lagarmilla presentó a la Comisión Nacional de Caridad una moción que decía así: “Excepción hecha de los lugares destinados al culto y al alojamiento del personal religioso, no se permitirá en las casas dependientes de la Comisión Nacional de Caridad la ostentación de emblemas de ninguna religión positiva”.

La moción dio lugar a grandes debates dentro y fuera de la Comisión de Caridad, y en ellos terciaron las damas de Montevideo, con representaciones tendientes a mantener los símbolos e imágenes religiosas. Pero la moción fue aceptada y puesta en práctica, juzgándose con razón que no podían ni debían ostentar emblemas de una religión determinada establecimientos públicos abiertos a hombres de todas las creencias”.

JULIO 7- Entró a cámaras la iniciativa que establecía el apoyo económico del Estado al deporte de la juventud, creando los Juegos Atléticos Anuales y que recibiría concreción en 1911, oportunidad en que se creó la Comisión Nacional de Educación Física del país.

En el proyecto de 1906 se instituían en Uruguay los Juegos Olímpicos, en los días 17, 18 y 19 de julio de todos los años y se destinaba la suma de $50.000 para premios y gastos. Uno de los clubes de ejercicios físicos que funcionaban en esa época, convocó en el acto a los demás centros deportivos, con el objeto de llevar adelante el pensamiento y gestionar la concurrencia de los centros similares de Argentina y Brasil

JULIO 11- Ley suprimiendo impuestos sobre los sueldos de los empleados públicos.

JULIO 14- Decreto de Batlle disponiendo la adquisición de terrenos para ampliación del Hospital Militar. Acevedo, Tomo V, pág. 399 dice: En el curso de este mismo período se inauguró el Hospital Militar y empezó la construcción del Hospital de niños Pereira Rossell.

JULIO 18- Colocación de la piedra fundamental del Palacio Legislativo.

JULIO 24- Batlle escribió en “El Día” con el seudónimo “N” explicando por qué se oponía a la reducción del impuesto de exportación a los productos de la empresa “Liebig”. Esta empresa consiguió la aprobación del Senado para la reducción de impuestos a la exportación de sus productos y Batlle, tal como lo había avisado, vetó la reducción. “N” comenzó insistiendo en que el Senado había dado a Liebig un regalo de $35.000 porque era una compañía extranjera.

El Senado lo había justificado con “la socorrida tesis de que hay que atraer el capital extranjero”. Consideramos de importancia los argumentos de Batlle para definir sus ideas sobre el capital, por lo que transcribiremos los conceptos que reprodujera Vanger, pág. 316: “Muy bien. Pero hay dos clases de capital extranjero: uno que viene al país con su dueño, se establece en el país con su dueño, deja en él sus utilidades, y se identifica y confunde con el capital nacional, formando parte integrante de la riqueza pública, y otro que viene al país solo, y que, dejando su dueño en el extranjero, remite allá lejos sus utilidades y se retira al fin cuando le parece conveniente”.

La primera clase de capital extranjero era la que “Hay que acoger con los brazos abiertos”; la otra presentaba problemas. “País nuevo, necesitamos capitales; país inexperto, necesitamos quien los maneje. Luego no debe incomodarnos mucho que vengan del exterior ni tampoco que desde el exterior los administren. Sin embargo, debemos aspirar a administrarlos nosotros mismos y a crear fondos propios suficientes para el desarrollo de nuestra vida económica.

Seguimos a Vanger: La otra clase de capital extranjero se dividía a su vez en dos tipos. Uno era el capital que llegaba a porcentajes de interés fijos, como el dinero recientemente prestado por el gobierno a cambio de bonos al 5%. El otro era el capital que ingresaba sin un porcentaje de ganancia fija, como el de Liebig, que estaba ganando el 20%. “Es indudable que conviene al país importar capitales a 5%, siempre que esos capitales se empleen en obras reproductivas. Actualmente se construyen caminos, puentes, canales, puertos, etc., con fondos tomados al 5% y es indiscutible que sobre ese interés quedará al país una utilidad de 5%, 10%, 15% y quizás más.

Pero, ¿es igualmente indiscutible que un capital que extrae un 20% nos deja utilidades reales? Liebig, además de la fábrica, era dueño de campos y de ganado. Podría comprar más tierras y criar todo el ganado que necesitaba para su fábrica. Desde el punto de vista económico, parte del Uruguay sería territorio extranjero: “A estos extremos puede conducirnos la protección irreflexiva del capital extranjero”.

AGOSTO 4- Decreto sobre la construcción y organización de las Escuelas de Agronomía y Veterinaria que quedarán bajo la dependencia de la Universidad y construcción e instalación de 14 escuelas de enseñanza secundaria en los principales Departamentos a instalarse en los pueblos y ciudades de los mismos.

AGOSTO 27- Decreto determinando los terrenos a expropiarse para la construcción del Palacio Legislativo.

SETIEMBRE 15- Decreto de creación en la Universidad de la República de la Facultad de Agronomía y Veterinaria, de acuerdo a la solicitud que formulara el Consejo de Enseñanza Secundaria y Superior, destinándose para la ubicación de las escuelas de Veterinaria y Agronomía con sus instalaciones, campos de experimentación y granja o hacienda “Modelo” todos los terrenos de propiedad nacional situados en las inmediaciones de la Estación Sayago.

SETIEMBRE 27- Ley de transformación de la “Luz Eléctrica”, que se denominará en lo sucesivo “Usina Eléctrica de Montevideo”, a la que se concederá como privilegio exclusivo suministrar el alumbrado público y vender luz y fuerza motriz a particulares durante 20 años. Efectuada la transformación, las utilidades líquidas que resulten a la terminación de cada ejercicio, después de separar de ellas el 15 % para formar un fondo acumulativo de reserva y previsión, se entregarán a la Junta Económico-Administrativa de Montevideo.

SETIEMBRE 29- Decreto sobre la construcción del puente sobre el río Santa Lucía.

OCTUBRE 11- Plan de construcción de edificios universitarios: Secundaria, Derecho, Agronomía. Para los dos primeros, Batlle había dado ya el decreto de 25 de agosto de 1904, conmemorando en plena guerra la fecha ilustre de la nacionalidad, al disponer la construcción de que ahora se trata.

Para la Escuela de Agronomía, Batlle dispone de un predio de 72 hectáreas en Sayago, tierras de propiedad fiscal, al que se agregarán 80 hectáreas a adquirirse de inmediato y otras hasta hacer una extensión de 400 hectáreas. En ellas se instalarán la Facultad de Agronomía y la Granja Modelo. Dirige la construcción de los primeros edificios el arquitecto A. Jones Brown, siendo también proyectistas los arquitectos Juan M. Aubriot y Silvio Geranio.

El Dr. Backaus, que llegó a Montevideo en el mes de agosto formuló el plan de estudios, aprobado por la Universidad, que podía sintetizarse así: formar ingenieros agrónomos, peritos agrónomos y capataces rurales: provocar investigaciones científicas; estimular el desarrollo de la agronomía nacional por medio de ensayos, experiencias y consultas; organizar un establecimiento modelo que pusiera a los profesores y a los alumnos en contacto con los productores y diera oportunidad para la aplicación de los principios de la agronomía.

Expresaba el Doctor Eduardo Acevedo, (Tomo V, pág. 371). "El hijo del estanciero y el hijo del agricultor, que adquieren un diploma de Derecho, Comercio, Medicina o Matemáticas, tienen que abandonar y abandonan el departamento productor en que han vivido, para radicarse en la capital o en alguna de las ciudades del interior, quedando entonces al frente de los establecimientos que representan la riqueza nacional, los menos aptos, los menos inteligentes.

Hay, sin duda alguna excepciones, pero es esa la dolorosa regla general. El médico veterinario y el ingeniero agrónomo encontrarán teatro fecundo y remunerador en las estancias y chacras de sus padres y a ellas se vincularán por el doble lazo del interés pecuniario y del trabajo ennoblecedor de la ciencia". El Dr. Sálmon estaría al frente de la organización de la Facultad de Veterinaria.

OCTUBRE 13- Manifestando la Universidad que son insuficientes los terrenos adjudicados en las inmediaciones de la Estación Sayago para la instalación de la Facultad de Agronomía y Veterinaria y considerando conveniente la propuesta hecha a la Universidad por la sucesión Pereyra, para la compraventa de los terrenos inmediatos a los que fueron adjudicados a la Universidad con el destino expresado, el Poder Ejecutivo resuelve autorizar a la Universidad para adquirir las 12 hectáreas de terreno con quinta y edificio ofrecida por la sucesión Pereyra.

NOVIEMBRE 5- Conversión de la deuda del 6% en deuda externa al 5%. El Tesoro se libera así de una obligación de más de medio millón de pesos anuales.

NOVIEMBRE 11- Batlle promulga la ley que iniciara sobre inembargabilidad de sueldos.

.A fines de 1906 tuvo lugar la inauguración oficial de la tracción eléctrica en los tranvías de La Comercial. (Acevedo Tomo V, pág. 313)

NOVIEMBRE 22- Decreto fijando plan y organización económica de las Escuelas de Estudios Secundarios que se denominarán Liceos.

DICIEMBRE 21- Proyecto de ley que establece la limitación de la jornada de trabajo y el descanso semanal obligatorio.

Tremenda batalla: Batlle explica: lo que en realidad queremos es que el obrero disponga cuando menos de 16 horas de libertad por día para realizar su propia vida.

La batalla por la jornada de ocho horas que Batlle propone durará casi nueve años. Las clases conservadoras y las empresas extranjeras adoptarán en el caso una conducta totalmente en pugna con el derecho social.

En ese proyecto se reduce las horas de trabajo diario para niños y adultos, se establece el descanso de un día de semana para todos, se hace obligatorio el descanso de un mes para la mujer que ha estado de parto y se extienden estas disposiciones a todos los órdenes de trabajo en que la limitación del esfuerzo y la obligatoriedad del descanso se hacen necesarias, atendiendo a consideraciones análogas a las que se acaban de exponer, con respecto al trabajo de los obreros.

Se determina la edad mínima de admisión de los menores en los establecimientos de trabajo, y reducir las horas de la tarea cotidiana a que se los somete, considerando que un exceso de fatiga puede producir mayores males en un organismo que no ha alcanzado todavía la plenitud de su desarrollo. El trabajo efectivo de los obreros de toda empresa en que el esfuerzo se efectúe intensamente y sin interrupción, no durará más de 9 horas en el año actual, ni de 8 en los años siguientes.

El de los empleados de casas industriales o comerciales que se efectúe con interrupción no excederá de 11 horas en el primer año ni de 10 en el siguiente. El horario de los menores de 18 a 16 años no podrá exceder de las tres cuartas partes de ese tiempo y de los menores de 16 a 13 años, de la mitad. No se admitirán menores de 13 años en los establecimientos de trabajo...

De este período es también la protección a la producción de remolacha y azúcar y desgravación de las importaciones necesarias a ambas industrias.

 

<<Portada>> << Indice cronológico>>