JOSÉ BATLLE Y ORDÓÑEZ
150 AÑOS DE VIDA
21 de mayo de 1856 - 21 de mayo de 2006

Anotaciones para una cronología de su vida y su obra
Alba Cassina de Nogara

BATLLE EN LA HAYA
1907

ENERO 5- Plan definitivo de creación de Liceos de Enseñanza Secundaria en las capitales del Interior. Este decreto es ampliatorio del decreto del 22 de noviembre de 1906.

De esa misma fecha es la ley creando los Institutos de Anatomía, Química y Fisiología en la Facultad de Medicina, definiéndose los fines de cada uno.

ENERO 12- Ley por la cual se autoriza la expropiación de terrenos para la construcción y ampliación de los siguientes institutos de asistencia social: Asilo Maternal, Asilo de Huérfanos, Residencia de Ancianos y Desvalidos, Hospital de Niños, así como también para la Usina Nacional de Luz Eléctrica.

ENERO 26- Decreto para realizar estudios a fin de utilizar las fuerzas motrices del Salto Grande, como medio de llegar a sustituir eficazmente la energía de la hulla negra por la de hulla blanca, en su aplicación a las necesidades de diversas industrias; teniendo en cuenta que las caídas conocidas por "el Salto" en el Río Uruguay, dada su potencialidad reconocida, se considera como fuerza aprovechable de gran valor y podría ser fácilmente utilizada y distribuída en forma de energía eléctrica para toda la República.

FEBRERO 20- Se colocó la piedra fundamental del nuevo edificio de la Facultad de Agronomía en la Avenida Garzón. En el Suplemento especial de “El Día” 1886-1961 el Ingeniero Agrónomo José M. Torelli expresa: “El Dr. Backaus, gracias a la colaboración del Presidente Batlle y del Dr. Acevedo (Rector de la Universidad) logró vencer largos trámites administrativos, y para obviar estos inconvenientes el nuevo organismo docente comenzó a funcionar con el nombre de Instituto Nacional de Agronomía”.

FEBRERO 21- Ley de Presupuesto para el Ejercicio 1906-1907. Todos los presupuestos al día. No hay atraso en uno solo de los servicios de la Nación. Continúa elevándose la cifra de los superávits anuales. La ley ahora sancionada denuncia un superávit de 800 mil pesos del ejercicio 1905-1906. De esta suma se invertirán 450 mil pesos para el plan de vialidad y el resto para otras planillas del plan de obras públicas.

El superávit del nuevo ejercicio será de más de 1 millón y medio de pesos. Batlle termina su presidencia dejando en caja un superávit total de $2.300.000 nunca visto en la historia financiera de la República. El Tesoro Nacional, por 76 años débil, claudicante o dilapidado, guarda ahora una reserva millonaria después de realizada la gran obra de este gran gobierno.

Esta Ley de Presupuesto es la última que Batlle promulga en su Administración. Refrenda la promulgación su Ministro de Hacienda don Eugenio J. Magdalena.

FEBRERO 23- Se reunió la Convención Colorada para apoyar a Williman, redactar el programa partidario y adherirse a la despedida en honor de Batlle. A José Espalter, amigo de Williman, se confió la tarea de redactar un programa partidario que incluiría la reforma constitucional, la separación de la Iglesia y el Estado, la autonomía municipal y la legislación obrera. Batlle pidió que también se mencionara la representación proporcional, elección directa del Presidente de la República, etc.

MARZO 1º- Batlle entrega el cargo presidencial al doctor Claudio Williman, elegido por la Asamblea. Batlle puede decir rectamente lo que en aquel instante proclama: ..."hay grandes sobrantes en las cajas. El Estado cumple todos sus compromisos pecuniarios.

Todos los derechos, todas las libertades están garantidos. La República tiene fe en el porvenir".

Luego de transmitido el mando, una inmensa multitud acompaña a Batlle hasta su residencia que lo aclama y envuelve por una fervorosa onda popular. Batlle experimenta tal vez entonces una de las más intensas emociones de su vida de luchador.

Cuando Batlle salió al balcón, la multitud volvió a atronar con aplausos y víctores interminables.

Finalmente Batlle dirigió unas palabras a la multitud. Destacó que el éxito de su gobierno descansaba fundamentalmente en la amplia contribución de todos quienes le habían ayudado, tanto en tiempo de guerra como de paz, gente esforzada que no había titubeado en sacrificarse por el bien del país.

Dijo también: "Yo soy casi el pasado; el Dr. Williman es el porvenir, porvenir que está asegurado porque el nuevo presidente tiene la mano firme y la cabeza serena para llevar al país por una senda, cada vez más amplia, hacia el progreso."

En medio de las aclamaciones con que la muchedumbre premió las palabras de Batlle, el Dr. Jacobo Varela, alzando su voz sobre la de la gente, logró decir: "El ciudadano Batlle y Ordóñez os ha dicho que ha cumplido con su deber. Ha hecho más, señores. Ha realizado una obra grande que enaltecerá su nombre ante la historia. Si la patria es más rica, más grande y más justa, es porque él ha gobernado".

Día tras día, noche tras noche, las manifestaciones populares se suceden en homenaje a Batlle que pocos días después parte hacia Europa.

MARZO 2- Una inmensa multitud de hombres de la campaña, venidos desde todos los puntos del Interior, tributan intenso homenaje a Batlle por su obra de gobernante y estadista. En nombre de los manifestantes pronuncia un notable discurso don Juan Blengio Roca.

MARZO 3- Organizada por el Comité de la Juventud del Partido y auspiciada por todos los clubes capitalinos y organizaciones departamentales coloradas, se llevó a cabo ese día una imponente demostración pública a Don José Batlle y Ordóñez. Al llegar a la casa del homenajeado, a la altura de la calle Yaguarón la multitud se detuvo y fue haciendo silencio, esperando la palabra de Batlle:

"Vuestro aplauso colma mi aspiración del día que ascendí a la presidencia de la República y es el galardón mejor que podría ofrecérseme, si algo hubiera hecho digno de premio. Es hermoso ascender al poder en andas de la simpatía popular; pero es más hermoso aún el descender al compás de sus víctores y aplausos. Ello significa que el funcionario desciende sin máculas; que ha luchado por el derecho y la libertad; que ha puesto sus fuerzas todas al servicio del bien público, pues si los pueblos en días aciagos suelen guardar silencio ante los concusionarios y los déspotas, jamás les tributan, para honor de la humanidad, sus plácemes y aplausos.

Gracias! Yo tenía necesidad de este acto de adhesión popular. Muchos de los días de mi gobierno fueron sombríos y azarosos. En su transcurso se desarrolló la más grande de las tragedias nacionales...Las madres lloran aún a sus hijos...las esposas a sus esposos...Las rojas margaritas de nuestros campos parecen todavía gotas de sangre...El país fue asolado y enlutado de confín a confín. Vosotros no estaríais aquí si pesase sobre mí la responsabilidad de aquel gran infortunio nacional. Y vuestra conciencia cívica no os engaña.

Hice cuanto de mí dependió para evitar la catástrofe; cedí primero a la subversión, me sometí a ella, acaté sus condiciones, las cumplí con toda la sinceridad de que soy capaz, en el transcurso de un año casi.

Mi tolerancia fue considerada como debilidad; mi empeño en conservar la paz como adhesión poco enérgica a la ley; mi afán de evitar la efusión de sangre, como mi inclinación a someterme con facilidad a las imposiciones. Y la marea de la subversión subió y rebasó todas las vallas y fue, al fin necesario resistirla, aun con las armas en la mano, para cortar males mucho mayores aun de los que ya amenazaban....

Ahora en el cenit del cielo de la patria resplandece algo así como ese sol riente, después de las borrascas, estimula el aleteo y el canto de las aves, acaricia los brotes nuevos, enciende en colores vívidos a las flores y difunde por doquiera el amor a la vida...

Que en los días que vienen la realidad se aproxime cada vea más a las más hermosas esperanzas, y sea grande nuestra patria por su espíritu de libertad y de justicia y por la felicidad creciente de sus hijos".

MARZO 4- Ley acordándole venia a Batlle para ausentarse del país.

MARZO 8- Se constituye un gran comité nacional de Homenaje a Batlle, que exhortará al pueblo a despedir al estadista eminente, cuando éste parta para Europa. Preside este Comité don Juan Carlos Blanco. Lo integran, entre muchas otras personalidades: don Samuel Blixen, don Juan Zorrilla de San Martín, don Luis Ignacio García, don Ricardo J. Yannicelli, don Alfredo Navarro, don José Scosería, don Alejandro Tálice, don Benjamín Fernández y Medina, don Américo Ricaldoni, don Abel J. Pérez, don Alejo Idiartegaray, don Luis Morquio, don Teófilo Piñeyro, don Joaquín de Salterain, don Alfredo Vidal y Fuentes, don Pedro Figari.

MARZO 19- Ley acordando autorización a la Junta Económico-Administrativa de Montevideo para comprar con destino a la formación de un Gran parque Central, 38 hectáreas de tierra situadas en las Tres Cruces (18ª.Sección del Departamento de Montevideo).

El Presidente Williman promulga la ley por la que se da el nombre de “José Batlle y Ordóñez” al pueblo de Nico Pérez. Habiendo sido iniciada esta gestión por la población de aquella localidad, Batlle no permitió que ella fuera tratada en el Parlamento durante el ejercicio de su Presidencia. Terminada ésta, la ley fue sancionada.

El homenaje tuvo este origen: gran parte de los vecinos de Nico Pérez estaba amenazado de desalojo por el dueño de las tierras en que la localidad en parte se asentara. Batlle terminó el litigio de acuerdo con las altas soluciones de justicia que el caso reclamara, procediéndose al saneamiento definitivo de los títulos de propiedad de las tierras en que se asentaba el pueblo. Este se encuentra ubicado en el departamento de Lavalleja, en la Cuchilla Grande Superior, sobre la ruta Montevideo-Melo. La estación ferroviaria, que conserva el primitivo nombre de Nico Pérez, se encuentra en jurisdicción de Florida.

MARZO 23- Batlle, su esposa y sus hijos embarcan para Europa. Fervorosa multitud cobre las calles y los muelles. Don Juan Carlos Blanco, presidente de la Comisión Nacional de Homenaje, habla, brillantemente por todos. Batlle responde, en memorable discurso, agradeciendo aquella manifestación. Batlle y su familia subieron al lanchón que e los conduciría hasta la nave. En ese instante, Batlle gritó: ¡Viva el Presidente de la República!, respondiendo Williman: ¡Viva el gran ciudadano José Batlle y Ordóñez".

Batlle partió rumbo a Europa en el vapor Araguaya de la Mala Real.

MARZO 24- En las páginas del diario que iniciara en su segundo viaje a Europa, escribió: "Todavía tengo en los oídos el victoreo y las músicas con que he sido despedido de Montevideo. He bajado del poder con las simpatías populares con que he soñado algunas veces en mis ensueños cívicos. Es muy dulce el ser objeto de tanto cariño. Verdad es que el pueblo me ha inspirado siempre un interés hondo y grande y que si me dediqué a la política, de la que me apartaba, en la juventud, mi viva afición a los estudios filosóficos y de las ciencias positivas, fue porque me arrastró a la lucha la indignación que me producían las vejaciones y crímenes de que eran víctimas las clases desheredadas de mi país.

Así como me llevaba primero al estudio el amor a la verdad, me arrastró después a la lucha el amor a la justicia. Ningún cálculo de interés material determinó estas dos orientaciones de mi vida.

Si hubiera nacido hijo de un país constituído y libre habría sido un hombre completamente distinto de lo que soy. Mi vida habría sido completamente pacífica y oscura y mi placer grande y permanente el de las altas concepciones científicas, de las que quizás habría sido un propagandista activo, pero tranquilo y sereno. Las tormentas me han llevado consigo y he aspirado a resistirlas y vencerlas.

¿Lo he conseguido?...Siempre hay tormentas en la vida de las agrupaciones humanas y cuando se aplacan unas, empiezan a rugir otras de índole distinta pero de igual causa: la resistencia al progreso que pasa...¿He vencido las tormentas de mi tiempo en mi pequeño país?.. Tal vez...Lo dirá el porvenir".

Resumen de lo actuado en el gobierno del Dr. Williman (1907-1911)

Durante los años del gobierno del Dr. Williman, Batlle hizo un viaje a Europa con su familia, el Coronel Bernassa y Jérez, como encargado de su seguridad y Pedro Manini Ríos su colaborador político. Estaba decidido a mantenerse apartado del Uruguay, para evitar complicaciones políticas.

La perspectiva de su reelección en 1911 fortaleció a los colorados y alertó a los nacionalistas. Estos estaban divididos entre elementos conservadores a quienes la revolución no les convenía porque les dañaría su economía. Se trataba de estancieros, profesionales y comerciantes. Por lo tanto pensaban que lo mejor era congraciarse con Williman. Los nacionalistas radicales que dominaban el directorio del partido dudaban que Williman, Ministro de Gobierno de Batlle durante la guerra de 1904, se opusiera a su reelección.

En 1907 tendrían lugar las elecciones legislativas. La ley electoral de 1905 concedía a los nacionalistas un tercio de la representación legislativa. Williman, que había firmado esa ley, mantuvo esa representación para algunos departamentos y la reemplazaría por la de tres cuartos- un cuarto en otros.

Los dirigentes nacionalistas querían más. Ante esto, Williman concedió una entrevista al influyente periódico bonaerense "La Prensa": "los nacionalistas (...) podrán obtener en el peor de los casos veintisiete bancas sobre un total de ochenta y seis. Y no pude ni debo hacer más. Exceder ese límite, por el momento sería concurrir a sabiendas, a desnaturalizar la misión de la minoría.

Obteniendo ese número, la minoría dispondrá de una posición bien acreedora de ser ambicionada por cualquier minoría de los demás escenarios políticos; y yo entiendo, por lo demás, que cuando éstas llegan a disponer de la prerrogativa de formar o evitar el quórum en los parlamentos (...) se convierten en peligro maléfico".(La entrevista fue publicada en "El Día" como "La situación Uruguaya", 28 mayo 1907).

Williman estaba dejando saber a los nacionalistas que estaba dispuesto a aceptar su abstención, lo que lo empujaría hacia los ultra-colorados; esto contuvo a los líderes nacionalistas. A cambio de la perspectiva de una sola banca más, acordaron no discutir en la Cámara la fórmula electoral de Williman. (Vanger)

El Directorio del Partido Nacional, controlado por los radicales indignados con la obsecuencia de los conservadores y queriendo despertar a los blancos, obligó a todos los candidatos al Poder Legislativo a firmar un compromiso secreto prometiendo "oposición constante y enérgica" al gobierno. ("Las cláusulas secretas" en "La Democracia", 10 de octubre 1907) Los conservadores consideraron inaceptable el compromiso, rehusaron firmarlo y, peor aún para el Partido, decidieron presentar listas rivales en Montevideo y en cinco departamentos.(Vanger, págs. 33-34)

La elección significó para los colorados 73 bancas y los nacionalistas, debido a su división obtuvieron sólo 14, en lugar de las 28 que Williman les había ofrecido.

En este período las relaciones de Uruguay y Argentina empeoraron luego de algunos incidentes, en gran parte por el recelo que Argentina sentía hacia Brasil que estaba incrementando su marina de guerra. Y Uruguay, como en épocas históricas, estaba en el medio.

El Presidente de Argentina era Figueroa Alcorta y el Ministro de Relaciones Exteriores, Estanislao Zeballos. Los problemas con Uruguay surgieron a raíz de un accidente en aguas del Río de la Plata ocurrido en agosto de 1907, lo que dio lugar a la discusión sobre la jurisdicción de este río. Zeballos estimaba que el límite de Uruguay terminaba en la orilla del río, siendo éste, todo argentino. Jacobo Varela Acevedo, que había sido secretario privado de Batlle, renunció porque quería romper relaciones, a lo que Williman se opuso. Nombró a Antonio Bachini que en Buenos Aires había dirigido "El Diario" y sostenido polémicas con su rival Zeballos, redactor de "La Prensa".

Por su parte Williman también manejó con habilidad, a favor de Uruguay, la hostilidad argentina contra Brasil. Envió una delegación a Río de Janeiro y obtuvo del Ministro de Relaciones Exteriores, Barón de Río Branco, la seguridad de que, una vez que los barcos de guerra que se estaban construyendo en Europa estuvieran prontos, Brasil concedería espontáneamente al Uruguay igualdad de derechos de navegación en la laguna Merín y en el río Yaguarón, lo que constituiría una victoria histórica uruguaya.

La cooperación de Brasil con el Uruguay convenció a Zeballos de que Brasil, respaldado por Uruguay, planeaba atacar a la Argentina. (Vanger, pág. 37).

Otros incidentes se produjeron pero luego de un intercambio de notas se declararon superados. Poco después Zeballos renunció. La crisis del Plata cedió. Brasil mantuvo sus promesas y en el mes de agosto de 1908 el Presidente Brasileño anunció que su país estaba preparado para concederle al Uruguay la jurisdicción hasta el punto medio de la Laguna Merín y el Río Yaguarón, así como la navegación conjunta en ambos. A mediados de 1909 el tratado estuvo listo y poco después se ratificó. (Vanger, pág. 40)

Los años del gobierno de Williman fueron prósperos económicamente porque tuvieron gran auge las exportaciones (lana, carne, cueros); subió el valor de la tierra y prosperaban las estancias. Hubo todos estos años, superávit del presupuesto nacional, comenzados bajo el gobierno de Batlle.

Se siguió construyendo caminos y ferrocarriles; auspició nuevos sistemas de aguas corrientes y alcantarillado en las ciudades del interior.

Estableció nuevos ministerios: "Instrucción Pública, Industrias y Trabajo" y "Obras Públicas". Hubo expansión en la enseñanza primaria. Batlle, como hecho sobresaliente de su administración dispuso un millón de pesos para la construcción de escuelas (téngase en cuenta los gastos de guerra que tuvo que atender); Williman pudo duplicar este presupuesto.

En cuanto a la política laboral, difería con respecto a la impulsada por Batlle.

Escribe Vánger, pág. 25: " Del otro lado del río, en Buenos Aires, las medidas anti-anarquistas del gobierno produjeron huelgas generales, el asesinato del jefe de policía y el intento de asesinato del Presidente de la Argentina. Usando la famosa ley de residencia, ese país expulsó a varios dirigentes anarquistas. Montevideo, a sólo una noche de distancia por barco, era el lugar natural de parada para ellos. Uruguay no tenía leyes que prohibieran la entrada de anarquistas al país, y Batlle en su legalismo, había llegado hasta a telegrafiar dinero para el pasaje a un anarquista expulsado de Buenos Aires a quien la policía de Montevideo le había rehusado la entrada. (El subrayado nos pertenece).

Williman y su jefe de policía, el coronel West, compartían las aprehensiones de sus colegas bonaerenses. Negaron el ingreso de los anarquistas expulsados, incluso uno nacido en Montevideo. ("El caso Carballo" en "La Democracia", 24 julio 1907. "Movimiento Obrero en "El Día", 6 febrero 1908). La hostilidad de Williman hacia los anarquistas se extendió a los sindicatos uruguayos que, al igual que en España e Italia, estaban dirigidos por ellos."

Entre las huelgas que se suscitaron en esta administración estuvo la de los 3.500 obreros que tomaron parte en la huelga ferroviaria de 1908, la mayor crisis laboral de este período.

"Los ferrocarriles tenían la mayor concentración de obreros del Uruguay y los ferroviarios tenían el sindicato mejor organizado del país.

Bajo Batlle, las compañías, ansiosas por obtener la aprobación del gobierno a los contratos de extensión ferroviaria, solucionaron calladamente una huelga en términos favorables para los huelguistas. Si bien reconocieron al sindicato, pusieron por escrito las condiciones que tendrían vigencia hasta junio de 1909. Ahora Batlle estaba fuera del país y Williman, que había sido abogado de una compañía de ferrocarriles, gobernaba”...

"La huelga duró 41 días, antes de desmoronarse. El Central sólo repuso a aquellos que no consideraba activistas sindicales y las concesiones anteriores fueron revocadas. De allí en adelante, las condiciones de trabajo serían establecidas exclusivamente por la compañía. El gerente del Central y su abogado visitaron a Williman "no sólo para darle cuenta de la terminación de la huelga sino también para expresarle el agradecimiento de la compañía por las medidas adoptadas por el gobierno en esta emergencia. La Unión Ferrocarrilera, el sindicato ferroviario, se disolvió. ("El conflicto ferrocarrilero", en "El Día". 5 abril 1908)"

Esta actitud de Williman (cerró la sede del sindicato, prohibió las reuniones de los huelguistas, impidió que éstos se acercaran a los ferrocarriles), hizo que se considerara a su gobierno como conservador. No obstante Williman sintió que eso no era completamente justo porque su gobierno daba apoyo a las empresas estatales del Banco de la República y Usinas Eléctricas de Montevideo que se expandieron bajo su administración.

Otra razón fue que dos proyectos del gobierno de Batlle, el que establecía el divorcio y el que abolía la pena de muerte se convirtieron en leyes durante el primer año de su presidencia. Además, rechazó los pedidos de los católicos para vetar o demorar la ley de divorcio.

La instrucción religiosa en las escuelas públicas, ya reducida al recitado de oraciones cuando terminaba el día escolar, fue eliminada. (Ley de abril 6 de 1909)

Batlle había vetado una reducción impositiva para la compañía británica de extracto de carne Liebig y había exigido a las compañías ferroviarias, también inglesas, que construyeran nuevas líneas férreas en las zonas más despobladas. Williman retiró el veto de Batlle a la Liebig y renegoció los contratos ferroviarios para adaptarse a las preferencias de las empresas inglesas; esos nuevos contratos recibieron aprobación legislativa.

Un proyecto de impuesto progresivo sobre la herencia, respaldado por Batlle, se convirtió en ley. Sin embargo, fue tan modificado, que en su primer año el impuesto sólo rindió 29.278 pesos más que el gravamen anterior. (Datos tomados del libro de Vanger).

Seguiremos con la cronología de la vida y obra de Don José Batlle y Ordóñez durante su estadía en Europa, fundamentalmente con datos del libro de Vanger, "El país modelo" y de las fichas confeccionadas con las fechas de sus cartas enviadas preferentemente a sus colaboradores, Dres. Domingo Arena, Pedro Manini Ríos, tomadas directamente del Archivo por el Bibliotecólogo Hugo Mazzeo y quien esto escribe. Destacando que también se consultó para la cronología el libro de Rodríguez Fabregat, "Batlle y Ordóñez, el Reformador".

MARZO 23- Como ya se anotó, Batlle partió rumbo a Europa en el vapor Araguaya.

MARZO 28- El presidente del Brasil, señor Alfonso Pena agasaja a Batlle a su paso por Río de Janeiro. El canciller del Brasil, Barón de Río Branco, ofrece a Batlle un banquete en los salones de Itamaraty, ocasión en que pronuncia palabras de reconocimiento hacia el homenajeado, brindando por su felicidad personal y por la grandeza del Uruguay. Batlle respondió rindiendo alto homenaje al Brasil en la persona de su destacado canciller.

ABRIL 20- (Ley creando 150 escuelas rurales en distintos departamentos).

ABRIL 25- "Le Figaro" de París publica un artículo de Eugenio Garzón sobre la personalidad de Batlle.

ABRIL 26- Ley otorgando fondos ($20.000) para los gastos que demande el envío de la delegación que concurrirá a la conferencia de La Haya que representaría al país en la Segunda Conferencia de la Paz. (Esa reunión marcó el ingreso de los países latinoamericanos al escenario internacional, ya que en la primera conferencia de 1899 en La Haya sólo habían participado dos Estados americanos: Estados Unidos y México. En cambio en la segunda conferencia, ocho años después, intervinieron veinte estados americanos. )

MAYO 4- Decreto nombrando representantes de la República a la Conferencia de La Haya. Delegado plenipotenciario y Jefe de la Delegación: José Batlle y Ordóñez; Delegado plenipotenciario: Juan Pedro Castro, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en Francia; Delegado Técnico: Coronel Sebastián Buquet, primer jefe del Regimiento de Artillería de campaña; Secretarios: Dres. Pedro Manini Ríos y Samuel Blixen. Las naciones sudamericanas fueron invitadas a la segunda Conferencia de La Paz de La Haya en 1907 (para la primera, en 1899 habían sido consideradas insuficientemente civilizadas, según lo anotado por Vanger).

Más tarde Batlle, en sus comentarios a Arena en una de sus cartas, le dirá que la vida diplomática era "una verdadera mortificación"; "los banquetes, a los que tenía que asistir, sentado casi siempre entre personas desconocidas, me ahogaban; la necesidad de llevar cuenta de las invitaciones, de contestarlas y de tener presente fechas y horas para ser puntual me ponía fuera de mí. ¿Era para eso que yo había venido a Europa?”

MAYO 7- Batlle escribe a Arena desde París, comentando que esta ciudad obtenía buena parte de su ingreso de los turistas extranjeros “...no puedo menos que pensar con frecuencia en las enormes ganancias que nos proporcionaría el atraer a nuestros baños, todos los años, a una gran masa de argentinos. Los gastos que haga Montevideo para embellecerse y ofrecer comodidades en la estación balnearia, serán siempre un buen negocio, aunque parezcan de lujo” (Carpeta del Archivo 171/1).

Y con fecha 7 de julio Batlle, que estaba impresionado con París, pero que Montevideo no quedaba disminuído frente a esa gran ciudad, escribe: “Por ejemplo, nuestro alumbrado público es igual o mejor que el de París; el alumbrado a luz eléctrica para particulares es más barato ahí que acá y lo será enormemente con la transformación (de la luz eléctrica); nuestros tranvías son superiores; el aspecto general de la población no es inferior al de la población de esta ciudad.

Si tenemos administraciones honradas durante veinte años, lo que no me parece difícil y creo es poco pedir, y si somos un poco medidos para regalarles los pesos a las empresas que tienen su asiento en el extranjero, creo que podríamos hacer maravillas”. (En la misma carpeta del Archivo).

MAYO 11- (Decreto disponiendo la erección de una estatua al General Artigas en la Plaza Independencia y se llama a concurso al que podrán concurrir escultores uruguayos y extranjeros y se designa al Dr. Juan Zorrilla de San Martín para que prepare una Memoria sobre la personalidad de Artigas).

JUNIO 5- (Ley disponiendo el levantamiento del Censo General de la República).

JUNIO 15- Se reúne en el Salón de los Caballeros del Palacio Real de La Haya, la Segunda Conferencia Internacional de Paz. (El discurso inaugural correspondió al delegado ruso pues había sido el Zar quien tuvo la iniciativa de esa reunión).

JULIO 1º- (Decreto para expropiación de terrenos para ampliación del Hospital Pereyra Rosell de acuerdo al pedido de la Comisión Nacional de Caridad).

JULIO 5- La delegación uruguaya presentó la propuesta de una alianza para el arbitraje obligatorio: una vez que diez naciones, cinco de las cuales tuvieran una población de por lo menos 25 millones de habitantes, hubieran acordado someter sus disputas a arbitraje "tendrán el derecho de formar una alianza con el propósito de examinar los desacuerdos y disputas que puedan surgir entre otros países e intervenir cuando parezca ventajoso asegurar la más justa solución".

Todas las naciones que aceptaran el arbitraje obligatorio podían unirse a "la alianza cuya intención era abolir los males de la guerra”.

La propuesta uruguaya fue pasada a comisión, se la colocó en el último lugar de la agenda, no fue tratada y finalmente se la eliminó de la agenda. Otros intereses estaban en juego en la conferencia.

Batlle comentó a Arena que estas reuniones le produjeron "días realmente negros"; "lo que me tuvo siempre más mortificado y preocupado era la idea de que nuestra moción, que era casi totalmente obra mía, hubiera podido presentarnos como un poco ingenuos. Al día siguiente de haberla presentado, ya estaba yo con la sangre revuelta y así la he tenido todo el tiempo que he pasado en La Haya".

Cuando se anunció una sesión plenaria sobre arbitraje, Batlle no se encontraba en La Haya y el otro delegado uruguayo, Juan Pedro Castro, Ministro uruguayo en Francia, se inscribió para hablar. La delegación uruguaya no insistía en que su moción fuera discutida, sabiendo que al ser presentada por un país "joven y escasamente poblado" no tenía posibilidades de aprobación, "pero si tal plan fuera apoyado por una de las grandes naciones que acaricia ideas avanzadas, la aspiración humana hacia la paz quizás encontraría una forma concreta alrededor de la cual se agruparían todos sus amigos, individuos y pueblos".

Batlle llegó a tiempo para agregar algunos párrafos de su propuesta en el discurso de Castro.

El fracaso de una propuesta de los Estados Unidos para establecer una Corte de Arbitraje permanente de 15 jueces, que Batlle consideraba impracticable, lo decidió a hablar, justo antes de la finalización de la Conferencia. La propuesta estadounidense ya exceptuaba las controversias en las que estuvieran implicados "el honor y los intereses esenciales" de las naciones.

"Aún hoy, la guerra podría amenazar en cualquier momento - decía Batlle- y no se encontraría en las reglamentaciones hechas una sola línea para impedirla"

Batlle recordó a la Conferencia la propuesta uruguaya de combinar la fuerza material y la moral, utilizando una frase que será siempre identificada con él.

"Ya que tantas alianzas se han hecho para imponer la arbitrariedad, se podría muy bien hacer una para imponer la justicia", y consideraba que si el resto del mundo no estaba pronto para estas ideas, América sí lo estaba: "y si dos o tres de las más poderosas repúblicas de ese continente quisieran ponerse de acuerdo para constituir una alianza que con mejor derecho que cualquiera otra, podría llamarse santa, y cuyo fin sería el de examinar las causas de los conflictos armados, que pudieran surgir entre pueblos americanos, y ofrecer una ayuda eficaz al que hubiese sido injustamente llevado a la guerra, no es dudosa que otras naciones de América irían a agruparse en torno de esa alianza y que la paz internacional del continente no sería turbada jamás entre los países que hacen parte de él" comentaba Batlle en carta enviada a Jacobo Varela Acevedo.

También le comentó: "En estos últimos días creía yo haber alcanzado un éxito para nuestro país: tenía opiniones entusiastas de los argentinos, de los bolivianos, de los chilenos, y aun de Ruy Barboza (del Brasil) en favor de un proyecto de creación de un tribunal de arbitraje que contaba que se establecería en Montevideo, cuando paró mi entusiasmo Ruy Barboza haciéndome saber que el Brasil no quería agregar a los disgustos que les ha dado estos días a los norteamericanos, el de que puedan suponer que quiere hacer un tribunal aparte con nuestros países, y deseando convencerme de que había hecho de su parte cuanto era posible, me hizo ver los telegramas cambiados, de los que resultaba la verdad de su afirmación".

En La Haya, Batlle habló inmediatamente después de Ruy Barboza, el latinoamericano más importante de la Conferencia, quien recibió grandes aplausos, no así el discurso de Batlle quien reconoció, en carta a Arena, que su discurso fue "diametralmente opuesto a lo que se había aceptado como verdad indiscutible en el curso de las discusiones", pero estaba satisfecho con él: "Cómo lo habían juzgado los miembros de la conferencia, no sé. Fui siempre bastante huraño con ellos a causa, primero, del menosprecio respecto de los países de América, que a una buena parte de ellos se le conocía y, segundo, porque la idea de que pudieran tenerme en un concepto poco favorable me hacía retraer de una manera invencible.

Solamente un señor Max Huber, delegado de Suiza y profesor de derecho en la Universidad de Zurich, me felicitó diciéndome que le parecían ideas muy exactas las mías (...) y que había manifestado sus opiniones favorables a mi discurso en varias conversaciones con delegados"

Anota Vanger: "Las felicitaciones de Max Huber, "la única satisfacción personal" de Don Pepe en La Haya, hubieran sido más apreciadas si Batlle hubiera sabido de la fama de Huber en derecho internacional".

"La seguridad colectiva, desechada como visionaria en La Haya, se tornó razonable doce años después en Versalles, cuando Woodrow Wilson, presidente de Estados Unidos, abogó por ella. Así que no era necesariamente la sabiduría de un plan lo que determinaba su aceptabilidad y sí podía hacerlo el poder de sus proponentes". (Vanger, pág. 46)

La "gran prensa" de Occidente ha silenciado ante el discurso de Batlle. Pero algunos órganos de publicidad empiezan a ocuparse de su tesis y, sobre todo, de su conducta admirable. El primer diario que elogia a Batlle por su discurso y su plan es el "Lokal Anzeiger" de Berlín. Pero deplora "que una solución tan grande y hermosa haya sido propuesta únicamente por una nación tan joven y pequeña". "Libre Parole" de París, "Il Sécolo" de Milán elogian el plan y el discurso de Batlle. En 1919 y en "La Nación" de Buenos Aires, don Mariano Drago historia y elogia la proposición y el discurso de Batlle ante la Conferencia de La Haya.

AGOSTO 12- (Decreto sobre la formación del Registro Nacional de Leyes que llevará el Ministerio del Interior y la publicación en el Diario Oficial será confrontada por dicho Ministerio).

SETIEMBRE 2- (Ley fijando el número de diputados que corresponderá a cada Departamento. ¾ partes a la mayoría y ¼ a la minoría; en algunos, y en otros 2/3 a la lista más votada y 1/3 a la minoría).

SETIEMBRE 23- (El Presidente Williman promulga la Ley de abolición de la Pena de Muerte en el Uruguay, así en el fuero civil como en el militar. El proyecto original había sido presentado por Batlle en 1906).

OCTUBRE 1º- (Ley de instalación del Hotel de Inmigrantes con personal dependiente del Ministerio de Industrias y Trabajo).

OCTUBRE 18- Batlle firma en La Haya, como primer Delegado Plenipotenciario del Uruguay, el Acta Final de la Segunda Conferencia Internacional de Paz. Firman con él, don Juan Pedro Castro, plenipotenciario, y el coronel Sebastián Bouquet, delegado técnico.

OCTUBRE 26- (El presidente Williman promulga la Ley de Divorcio)

OCTUBRE 26- NOVIEMBRE 6- En estas fechas Batlle envió cartas a Jacobo Varela y a Arena sobre los acontecimientos de La Haya, ya explicitados.

Luego de la conferencia, regresó Manini y a tono con la escrupulosidad de Batlle respecto a fondos oficiales y en su calidad de secretario de la delegación a La Haya, reembolsó al gobierno los 500 pesos que habían sobrado de la asignación hecha a la delegación. Citado por Vánger, y remitido a la lectura del artículo publicado en "El Día" de 26 diciembre de 1907, titulado "Nuestra delegación en La Haya".

OCTUBRE 28- (Ley de creación y funcionamiento de la Alta Corte de Justicia).

NOVIEMBRE 20- Batlle se traslada a Suiza. Estudia la organización jurídica del Estado y se irán afirmando sus ideas sobre organización colegiada del Poder Ejecutivo.

De regreso a París, observa que "El Día" no estaba redactado ni impreso a su gusto, y envía cartas diarias de crítica, recortes de ficción y cuentos extraídos de los periódicos parisinos. Decidió que debían comprarse máquinas nuevas de impresión, ofreció hipotecar su casa si era necesario, consiguió precios de fabricantes franceses y cuando el administrador de "El Día" protestó ante el gasto, subrayó: "Yo ordeno" la compra de dos máquinas nuevas.

DICIEMBRE 6- Ante los problemas suscitados con Argentina, ya relatados en el compendio de los hechos que tuvieron lugar durante la presidencia de Williman, referentes a la disputa sobre las aguas jurisdiccionales del Río de la Plata, Batlle, que en 1904 también había tenido problemas con ese país, lo último que deseaba era una guerra con ella.

Y advirtió a Arena: "Aun suponiendo que en una guerra, con el concurso del Brasil y aun de Chile, despedazáramos a la Argentina, no habríamos ganado nada, sino destruir el equilibrio internacional que es la garantía de nuestra existencia y encontrarnos frente a frente y sin apoyo, ante otro gran poder, el Brasil".

Uruguay había defendido sus derechos: "hecho eso, debemos proceder con la mayor prudencia para arreglar las cosas pacíficamente que es lo que nos conviene a nosotros y a todos"

Batlle envió cartas a otras personas, apoyando la política argentina de Williman. Y al poco tiempo la noticia apareció en la prensa.

DICIEMBRE 31- Ley acordando subsidio del Estado a la realización del 1er. Congreso Internacional de Estudiantes Americanos.

1908

ENERO 6- En la carta que enviara a Batlle su hermano Luis, que no deseaba preocuparlo por su estado de salud por entonces muy delicado, le agregaba una noticia "que no te va a agradar nada. Se agita la idea de hacer gestiones para que se permitan las corridas de toros y según me dicen llevan las cosas muy bien encaminadas".

FEBRERO 7- El mismo día que recibió la carta de Luis, Batlle escribió a Arena y Manini: "¿Es verdad eso? ¿Vetaría Williman, a quien él sabía contrario, una ley autorizando las corridas? ¿Su oposición sería tan calurosa como la mía?. "Los toros serían en mi concepto un paso hacia la barbarie, que no otra cosa es el placer que se experimenta ante el peligro de la vida en el hombre y ante el derramamiento de sangre, aunque ésta no siempre sea la humana?”

"Yo pienso aquí en lo que podríamos hacer para constituir un pequeño país modelo, en que la instrucción esté enormemente difundida, en el que se cultiven las artes y las ciencias con honor, en el que las costumbres sean dulces y finas. Me complazco en imaginarme que podríamos crear universidades en todos los departamentos, grandes institutos científicos y artísticos en Montevideo, desarrollar el teatro y la literatura, organizar los juegos olímpicos, fomentar la riqueza nacional impidiendo que se la lleven los elementos extraños, proveer al bienestar de las clases pobres, etc., etc.

Y ahí entre tanto se saldrían creándose entretenimientos que son la negación de todos los buenos sentimientos y tendencias sanas. Francamente, pocas noticias de mi país podrían producirme un efecto tan desagradable como la rehabilitación de los toros. Les aseguro que mi descorazonamiento sería grande y mi estadía por estos parajes mucho más larga de lo que había pensado hasta ahora.

Es un asunto en el que hago cuestión de cartera.

Traten de que no se produzca ese retroceso.”

FEBRERO 27- Arena fue a calmar a Luis, alarmado por la reacción de su hermano, quien a su vez fue a ver a Williman quien le aseguró que vetaría cualquier ley que permitiera las corridas de toros. (Carpeta 100/8 del Archivo)

Acevedo, Tomo V, pág. 506 se refiere a la reunión, a principios de 1908, del Congreso Internacional de Estudiantes Americanos que actuó bajo la presidencia del bachiller Héctor Miranda. La comisión directiva de la Asociación de Estudiantes de la Universidad de Montevideo se había dirigido a mediados de 1907 a todas las asociaciones universitarias de América para anunciarles que había resuelto realizar ese Congreso Internacional pidiéndoles que designaran delegados, y todos los estudiantes de América respondieron a ese noble llamado.

La comisión directiva de la Asociación de Estudiantes de nuestra Universidad estaba compuesta de los señores Héctor Miranda, Baltasar Brum, Juan Antonio Buero, Roberto Berro, Luis M. Otero, Félix Boix, Raúl Braga, Héctor Ortiz Garzón, Julio Adolfo Berta, Alfredo Etchegaray y Rafael Capurro. El Congreso abordó de inmediato el estudio de un extenso programa entre cuyos temas se trataron: sistema de exámenes y de exoneraciones por el profesor, especialización y generalización de los estudios preparatorios, estudios libres y reglamentación obligatoria, unificación de los programas universitarios americanos, equivalencia de los títulos académicos, representación de los estudiantes en los Consejos Directivos de la enseñanza universitaria, becas y bolsas de viajes, etc.

MARZO 6- Batlle escribe una extensa carta a Williman. Estaba de acuerdo con su política en el Río de la Plata y sin aconsejarle abiertamente que no apadrinara una legislación electoral favorable a los nacionalistas, desechaba el peligro de una revolución blanca.

"No les queda más que el cuco de una guerra civil con que amenazan constantemente: pero la guerra se hace fácilmente contra gobiernos como el de Idiarte Borda, o cuando se dispone de una tercera parte de la República y se ha podido hacer libremente toda clase de preparativos militares; no cuando se combate a un gobierno prestigiado por la opinión pública y no se cuenta más que con la propia desmoralización.



Batlle con su familia en París: Doña Matilde y sus hijos, Ana Amalia, César, Lorenzo y Rafael

No tenemos, pues, que preocuparnos más de seguir progresando...(sic) y de evitar complicaciones internacionales. En todas las personas con quienes hablo, que vienen de ahí, noto una gran satisfacción en lo que a la marcha de su gobierno se refiere. Creen que vamos decididamente bien y tienen fe en Ud. ¡Adelante!" (Fondo documental Dr. Claudio Williman, Archivo General de la Nación, Montevideo, Caja 3, 1908, 1ª 226, Documento 92)

ABRIL 17- Cuando se quebró la huelga ferroviaria de 1908 Arena quiso desafiar al gobierno en el parlamento. Batlle compartía el sentimiento de su amigo, "con tanta mayor razón cuanto se trata de una lucha entre obreros del país, que representan a otras tantas familias nacionales y una Empresa residente que extrae fuera de fronteras pingües beneficios. Todo lo que tengan de menos los obreros montevideanos lo tendrán de más los señores londinenses”.

Pero no aconsejaba una confrontación parlamentaria que dividiría a los colorados y no conseguiría nada para los trabajadores. "Las ideas de protección a las clases obreras están lejos de generalizarse entre nosotros. Además, la fuerza del presidente es casi incontrastable". Y "aunque no lo fuera", Williman era tan satisfactorio en otros aspectos que no era prudente romper con él por el primer desacuerdo. (Arena escribió a Batlle y Manini, entonces en La Haya, sobre sus primeras dificultades con Williman acerca de conflictos obreros, el 14 de agosto de 1907. La carta está en la carpeta 173/l del Archivo Batlle)

MAYO 11- Desde París, Batlle escribió a Arena sobre el problema laboral. "Si Williman está en contra, nada podrá Ud. hacer. Por un lado se trata de cuestiones que no acaloran en el país más que a Ud., a mi y alguno que otro más; por otro lado. Ud. sabe bien que es muy difícil hacer algo contra la voluntad del Presidente en nuestras asambleas legislativas...Habrá, pues, que aferrar bandera en casi toda la línea. Poco sería eso, ante el interés general de todos los tiempos, si dentro de algunos años pudiéramos enarbolarla con nuevos bríos y grandes probabilidades de éxito"

JUNIO 29- Falleció su hermano Luis. Batlle se hizo cargo de sus sobrinos y dos de ellos irán a Europa a estudiar. Escribió a Arena: “He abandonado el proyecto que tenía de recorrer las estaciones del norte de Francia y Bélgica y pasar después unos días en Londres. A fines de este mes iré a Suiza para pasar una temporada en algún chalet de alguna montaña. Europa no ha sido hasta ahora para mi un descanso. Mis nervios han estado constantemente en tensión, primero con la conferencia de La Haya y después con las noticias de Luis y del conflicto internacional. Tal vez no hubiera sufrido tanto quedándome ahí. Yo creía que podría olvidarme de Uds. durante dos o tres años. La experiencia me ha demostrado rudamente que pensaba un absurdo." En una posdata agregó: "Me alarma la baja de venta de El Día".

JULIO 9- Antes de partir a Suiza, escribió a Arena: “Si las cosas empezaran a andar mal me volvería de inmediato a Montevideo, realizando así un pensamiento que ha empezado a germinar en la casa con la muerte de Luis".(La correspondencia entre Batlle y Arena está casi toda en la Carpeta 174 del Archivo en poder de particulares).

(En esa misma fecha, Ley que dispone la adquisición por el Estado del Liceo Politécnico de Salto.)

JULIO 29- Arena se apresuró a disuadirlo. Con las nuevas máquinas impresoras "El Día" mejoraría su impresión y la circulación superaría los 20.000 ejemplares. Mientras tanto, Arena reduciría su sueldo, si fuera necesario, para proporcionar a Batlle los fondos requeridos para seguir en Europa.

"Al llegar aquí Ud. habrá notado entre líneas una nota predominante: la de mi santo horror, la de nuestro santo horror por su vuelta antes de tiempo. Efectivamente, Pedro, Feliciano, Blengio, todos sus amigos a outrance, estamos convencidos que su demora en Europa es una necesidad impuesta por la buena marcha política del país". Y agregaba que hasta Luis se había dado cuenta de esto, lo que explicaba por qué no había querido alarmar a Pepe acerca de su salud.

AGOSTO 27- Arena sigue con su propósito de impedir la llegada al país de Batlle. Escribe, refiriéndose a Williman: "Cuando los diarios empiezan a repetir que él no manda, que los batllistas lo tienen dominado, etc., él se limita a decir que no lo conocen los que creen que con tales armas lo van a desviar de su camino". Pero "una observación más atenta demuestra que el Presidente tiene sus debilidades y que esas debilidades son del carácter más peligroso...temor por el qué dirán". Williman había vetado a Viera para un ministerio y ahora al propio Arena para el Senado, porque eran demasiado batllistas y quería mantener las apariencias. "¿Cuántas sorpresas desagradables se nos podrían presentar en cuanto su acción de presencia empezara a dar verosimilitudes a las intrigas de los enemigos?.

Hay que sacrificarse, pues, si realmente la estadía en Europa empezara a resultar un sacrificio, hay que sacrificarse no tanto por nuestros intereses personales ni aun del grupo de los amigos, sino por el interés del país...Y a Ud. ya no le queda el derecho de decir que no está dispuesto a hacer mayores concesiones por sus ambiciones políticas, porque ya no es su ambición la que entra en juego, sino la legítima ambición de las tres cuartas partes de un país que tienen sus esperanzas fijas en Ud.: que si Ud. le llegara a faltar quedarían enteramente desorientadas."

SETIEMBRE 29- Desde Lausanne, Batlle envía una carta a Arena en la que expone sus ideas en defensa de la mujer: Expresa: "Hay otro libro: La mujer, de Concepción Arenal, que ya tiene unos treinta y tantos años en que se hallan tratados, en una serie de artículos, muy sencillos, todas las cuestiones que sugiere la participación de la mujer en la vida pública, y naturalmente la capacidad de la mujer para sus funciones. Es posible que haya algún ejemplar en la librería de Barreiro, en algún rincón. Si se encontrara (yo aquí lo voy a buscar también) podría servir de base para una discusión sobre feminismo.

La circunstancia de que debamos reformar en breve nuestra constitución puede dar margen a El Día para preguntarse qué entrada debe darse en los empleos administrativos a la mujer y hasta en los políticos, y entonces el libro en cuestión podría ser muy útil. Una enquete sobre estas cuestiones, bien hecha, podría despertar un interés vivísimo".

OCTUBRE 20- Ante los temores de que los nacionalistas radicales estuvieran preparando una revolución, Arena informó a Batlle, que Williman estaba alertando al ejército y "lo curioso del caso, lo curiosísimo es que esos rumores alarmistas se nos echaron encima, en momentos en que por distintos conductos me llegaban insinuaciones de que era necesario hacer alguna cosa para dulcificar a los blancos y ver si era posible hacerles aceptar con resignación su vuelta a la presidencia (...) Debo confesaros -apresurándome a solicitar perdón por las dudas- que esas voces de cuasi concordia empezaban a halagarme".

NOVIEMBRE 12- En otra carta, Arena escribe: "A mí lo único que me tienta es el deseo de verlo volver al gobierno a realizar algunos de los ideales que están acariciando (sic) en esos viejos mundos, en vez de venir a matar gente aunque sea en nombre de la justicia y de los buenos principios. Como concesiones dentro de la ley no se podrían transformarse en subversiones teniendo Ud. las riendas tal vez podría ocurrir que conviniera aflojar un poco para ponerse en condiciones de hacer el bien de todos".

DICIEMBRE 28- Batlle contestó a su amigo que él no estaba interesado en ser presidente por interés personal, sino sólo para hacer el bien y "por lo mismo no entraré en transacciones de ningún género ni haré concesiones de ninguna especie, que no sean las que yo mismo esté dispuesto a hacer en virtud de mis ideas, para lo cual no tengo necesidad de hacer arreglos con mis adversarios"

1909

Batlle, tranquilizado de que todo estaba bajo control en Uruguay informó a Arena que haría con su familia un largo viaje a Italia, Egipto, Grecia, quizá Palestina y más allá.

ENERO 29- Arena envió carta a Batlle en la fecha anotada y finalmente alcanzó a Batlle en abril en El Cairo. Analizaba la lucha nacionalista entre "guerreros y evolucionistas". "Con simples buenos tratos" de los colorados, esperaba que los evolucionistas ganarían en la guerra de facciones, "porque considero que sería un gran alivio poder continuar nuestra política en paz" (Carpeta 174 del Archivo)

FEBRERO 25- (Aprobación del Tratado de Arbitraje con EE.UU.)

ABRIL 3- (Las Escuelas de la Colonia Valdense pasan a ser establecimientos públicos).

ABRIL 6- (Ley suprimiendo la religión y prácticas de ésta en las escuelas).

ABRIL 9- Batlle replicó (contestando la carta de Arena anotada): “¿Qué podemos ofrecerles a los nacionalistas? Ningún partido del mundo creo que pueda hacer un programa realizable, mejor que el nuestro. Todo lo bueno en materia de reformas inspiradas en un amplio espíritu de justicia, en un sincero amor a la libertad y al bienestar de todos los habitantes del país, podemos prometerlo.

¿Qué más se nos puede pedir?. Arreglos sobre puestos, etc. No debemos reincidir en esas faltas, que tantas desgracias han producido". Esas reflexiones eran posdatas. La carta describe a Egipto, sus monumentos, pero también la desgraciada situación de muchos de sus habitantes.

De Egipto, Batlle y su familia fueron a Palestina, Siria y Grecia. Escribió a Arena, en mayo, que se dirigían a Italia. En Roma se encontró con Roque Sáenz Peña (candidato oficial y futuro presidente argentino) para saber lo que "piensa respecto a nuestra cuestión internacional con la Argentina". . También autorizó a Arena para que hablara con Williman sobre los planes para construir un edificio más importante para el nuevo Palacio Legislativo, que debía ser "un edificio para algunos siglos". ..."Sólo me he entretenido en divagar, en presencia de los monumentos, paseos y jardines de acá, sobre lo que ahí podríamos hacer".

MAYO 3- (Brasil reconoce el condominio uruguayo sobre la Laguna Merim y el río Yaguarón. El escritor Euclydes da Cunha realizó los trabajos cartográficos que dieron lugar a este acto transcendental. El Tratado fue suscrito, de parte del Uruguay, por el Ministro en Río de Janeiro don Rufino T. Domínguez).

JUNIO 3- (Creación del Instituto Nacional de Sordomudos)

JULIO 9- (Ley que dispone la adquisición por el Estado del Liceo Politécnico de Salto)

JULIO 11- Carta a Arena, criticando a "El Día" al que quería ampliar a 10 páginas para mantenerlo como el diario más grande de Montevideo.

JULIO 16- (Ley de creación del Archivo Histórico Nacional incorporándole la Revista Histórica)

AGOSTO 25- (El Presidente Williman inaugura las obras del puerto de Montevideo iniciadas el 18 de julio de 1901, (Cuestas) a las que Batlle prestó desde su gobierno todo apoyo financiero y moral para la prosecución de esos trabajos).

NOVIEMBRE 3 y 28- Cartas de Batlle donde expresa, ante los consejos de que demorara su viaje a Montevideo que "de todos modos conservo mi libertad de embarcarme cuando tenga muchas ganas" y luego de su visita a Inglaterra observó: " la raza inglesa me ha parecido muy vigorosa, quizás por su dedicación a los juegos atléticos, mucho más vigorosa que lo que la consideramos ahí por los ejemplares que conocemos".

DICIEMBRE 15- Comienza a agitarse la opinión pública a propósito del problema político de la sucesión presidencial. El Partido Colorado se apresta a proclamar la candidatura de Batlle. Frente a ese propósito el Partido Blanco no oculta que organiza sus fuerzas para lanzarse de nuevo a la guerra civil. Algunos colorados conservadores realizan por su parte intensas combinaciones para impedir la reelección de Batlle.

(Esta etapa de preparativos y rumores de revolución fue tratada en la parte dedicada a una síntesis del gobierno de Williman)

1910

ENERO 10- Desde la partida de Batlle para Europa actúa en la dirección de "El Día" Julio María Sosa. Integran la dirección Pedro Manini Ríos y Domingo Arena.

Llegó a Montevideo el Dr. Roque Sáenz Peña, próximo presidente de Argentina, enviado por el presidente Figueroa Alcorta para suscribir el protocolo que ajustaba la controversia sobre la jurisdicción del Río de la Plata, y el documento fue firmado. Los incidentes que habían ocasionado la discordia fueron declarados "insubsistentes"; cualquier diferencia futura sería resuelta "con el mismo espíritu de cordialidad y buena armonía que siempre ha existido entre ambos países"

No obstante estos acontecimientos favorables a las relaciones entre ambos países, el ex Ministro Zeballos se había reunido con dirigentes nacionalistas radicales en Buenos Aires.

A mediados de enero corrió en Montevideo el rumor de que soldados argentinos atacarían la capital en combinación con un levantamiento nacionalista en el interior. Un barco argentino, el "Piaggio", había salido de Buenos Aires cargado con armas para los grupos nacionalistas que esperaban en el litoral argentino para invadir al Uruguay.

El Presidente Williman telegrafió directamente al Presidente Figueroa Alcorta, quejándose de la complicidad de los oficiales argentinos y pidiendo su intervención. Como consecuencia, los revolucionarios que esperaban confiados la ayuda argentina, comenzaron a desbandarse. Se dijo que Cabrera, que había sido uno de los lugartenientes más cercanos a Saravia, desanimado, se sentía traicionado por los argentinos. (Por más ampliación de datos sobre estos sucesos, consultar a Vanger, págs. 67 y 68)

(ENERO 15- Intenso movimiento huelguista de los obreros ferroviarios. El gobierno apoya las empresas).

ENERO 25- De enero a mayo, se produce una gran organización de las fuerzas cívicas que sostendrán la candidatura de Batlle. La Convención del Partido Colorado inicia resueltamente sus tareas. Se constituyen además: Comité Universitario, Comité de la Juventud, Comité Nacional de Iniciativas.

El Dr. Baltasar Brum sostiene una controversia pública en el Ateneo del Salto, realizando una brillante defensa de la obra y personalidad de Batlle.

En el mes de febrero empezó a circular un manifiesto anónimo dirigido a la alta banca, industria y comercio, expresando que la manera de prevenir la revolución e impedir la destrucción de la economía era asegurar a revolucionarios potenciales que el próximo presidente de la República sería una prenda de concordia.

El ciudadano cuya candidatura era "la bandera de guerra" debía renunciar a su candidatura. El pueblo y los legisladores que elegirían al próximo Presidente debían apoyar a un estadista ecuánime y suficientemente talentoso para reconciliar a la familia uruguaya...

“Ese estadista era el Ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Bachini cuyo prestigio había culminado con la firma del protocolo del Plata y él mismo sentía que la opinión pública era favorable a su candidatura. Bachini pensó hacer una visita a Europa para hablar con Batlle. Pidió licencia de su cargo. Williman le dio una misión diplomática honorífica para justificar el viaje.

FEBRERO 13- Carta de Manini a Batlle en la que le comunica que las relaciones entre Williman y Bachini se habían enfriado porque Bachini se había colocado en el centro de atención en las ceremonias que se realizaron por el acuerdo del Río de la Plata, y porque había intentado actuar como intermediario con la Junta de Guerra durante la revolución de enero.

Amézaga, confidente de Williman, invocando el nombre de éste, le había pedido a Manini que le escribiera a Batlle para "prevenirle que - dadas las desfiguraciones de la verdad que solía hacer Bachini -, no hiciera caso alguno a las combinaciones que éste pudiera proponerle en las que directamente o indirectamente mezclara el nombre de Williman (...) que él (Williman) nada ha tratado ni querido tratar con Bachini de política interna".

FEBRERO 17- Batlle, al leer en los diarios parisinos sobre los movimientos del "Piaggio", decidió regresar inmediatamente, solo, al Uruguay, según relatara su hijo César al historiador Vanger, que así lo consigna en su libro, en entrevista que mantuviera en junio 27 de 1952. Pero al llegar un telegrama tranquilizador enviado por Viera decidió que su partida no era necesaria. En carta enviada a Arena le manifestaba que todas las medidas del gobierno habían sido bien tomadas.

"Creo que lo que ha sucedido tendrá una gran proyección benéfica: la de hacer que, hasta los más negados, comprendan todos que para que la paz del país sea alterada no basta que lo deseen media docena de hombres de armas llevar, como ahí los llaman, hombres sin ideas, completamente ignorantes de las aspiraciones y necesidades nacionales, sino que se requerirían grandes causas, que, felizmente, ya han desaparecido" (Carta en Archivo, Carpeta 174).

MARZO 10- Williman envió carta a Batlle explicando lo sucedido, y se encuentra en Carpeta 165 del Archivo.

Batlle y su familia pasaron marzo y abril recorriendo España, donde había consulados uruguayos y contacto directo con Uruguay si la situación empeoraba de pronto.

MARZO 18- Carta de Batlle a Arena (Carpeta 174, del Archivo) donde expresa que Madrid era un a ciudad hermosa, pero "no se explica bien cómo pueden pasear los ricos sus relucientes carruajes y libreas entre tanta miseria". En Sevilla, "presencié una corrida de toros que me ha hecho, si eso es posible, aun más enemigo de las corridas de lo que antes era". Generalmente, "la opinión que tenía de España ha mejorado. La creo capaz de volver a ocupar un alto puesto en Europa. Pero habría que revolucionarlo todo en política".

Williman para asegurar la pronta aniquilación de una revolución reforzó aun más el ejército. No obstante quería evitar la revolución y apoyaba la campaña emprendida contra ella por "El Siglo". Su director, Juan Andrés Ramírez, se dio cuenta de que no existía una alternativa real que oponer a Batlle para 1911, y les dijo a Manini y luego a Williman que reforzaría la campaña pro-paz de "El Siglo" si Batlle se comprometía, pública o privadamente, a definirse en ciertos puntos.

Williman le sugirió que preparara un memorando para hacérselo llegar a Batlle. Ramírez presentó un programa de diez cláusulas y ocho puntos para que Batlle lo aceptara. Algunos puntos eran los que Manini ya le había dicho a Ramírez que Batlle favorecía: representación proporcional, reforma constitucional, quitándole la elección del Presidente de la República a la Asamblea legislativa, no extensión del período presidencial ni reelección, refuerzo del Poder Legislativo y de los Ministros.

Otros puntos eran de Ramírez: postergar la separación de la Iglesia y el Estado, y la legislación laboral, excepto sobre las horas y condiciones de trabajo, hasta después que la Legislatura de 1914 fuera elegida por representación proporcional, y una declaración de que el gobierno utilizaría a hombres competentes sin reparar en su filiación política.

Se confió a Arena el envío del memorando. Olvidó ponerlo en carta enviada a Batlle el 12 de abril y tuvo que enviar una segunda carta, el 22 de abril. (Archivo Batlle, Carpeta 174)

En Montevideo se hablaba de una nueva revolución que estallaría poco antes de las elecciones de noviembre, para lograr su suspensión e impedir la elección de Batlle.

ABRIL 11- En el artículo publicado en El Día, "Un generalísimo que habla", refería a que desde Buenos Aires, Basilio Muñoz, jefe militar radical, insistió en que: "nuestra actitud será de expectativa. Así nos lo imponen el próximo cambio de gobierno y muchas otras circunstancias".

ABRIL 20- Se reunieron en las oficinas de "El Siglo", miembros de las clases conservadoras para resistir los peligros de la guerra y organizaron la Liga de la Paz publicando una declaración sobre el fundamento de esa institución para inculcar en el espíritu de gobernantes y gobernados, el convencimiento de que debe confiarse a la evolución pacífica y regular, la realización de los anhelos de perfección republicana que animan a todos los orientales.(Más información, Vanger, pág. 75)

MAYO 2- (Ley declarando feriado el día 9 de mayo para solemnizar la sanción del Tratado con Brasil sobre el Río Yaguarón y la Laguna Merín)

MAYO 10- (Ley otorgando franquicias a la preparación y exportación de carnes congeladas o enfriadas que se elaboren en el país).

MAYO 11- Batlle recibió la carta que Williman le enviara el 10 de marzo, narrándole los acontecimientos provocados por los nacionalistas en el mes de enero, cuando se encontraba con su familia cerca de Sitges de donde su abuelo había salido para la Banda Oriental en 1800.

Batlle contestó de inmediato, felicitándolo por el manejo de la revolución y le expresaba que "no se había dictado una sola medida que no fuese acertada". "Tienen suerte nuestros adversarios de encontrarse con hombres que no se dejan cegar por la pasión y que quieren ahorrar la sangre de ellos como la de sus propios partidarios" (Se encuentra esta carta en Archivo del Dr. Claudio Williman, Archivo General de la Nación, Montevideo, 1910, Caja 10, Documento Nº 18)

MAYO 23- Los senadores colorados cuyo período continuaba - y por tanto votarían el 1º de marzo de 1911- convocaron a una reunión de la Comisión Nacional y de la Comisión de Montevideo del Partido Colorado, y acordaron organizar un gran movimiento de opinión en que participasen elementos de todos los partidos y de todas las clases sociales.

Bajo la presidencia de Viera, integraron un "Comité de Iniciativa" y votaron pedir al Comité Ejecutivo que convocara a la Convención para proclamar la candidatura presidencial de Batlle. La convocatoria se resolvió para el mes de julio.

MAYO 27- "El Día" publicaba apoyos de jóvenes colorados a la candidatura de Batlle, entre otros, de Héctor Miranda, que había presidido el Congreso de Estudiantes Americanos celebrado en 1908, quien expresaba: "Ante la candidatura de Batlle, hombre-guía y hombre-símbolo, la juventud colorada no puede permanecer indiferente. Batlle sintetiza su programa, puesto que está animado del espíritu joven ...".

Batlle y toda su familia querían regresar, pero Williman no lo deseaba, y así se los expresó, explicando sus motivos, a Manini, Arena, Viera y Amézaga.

MAYO 28- En el Archivo, Carpeta 166, está la carta que Viera, director de la campaña de Batlle, le escribiera informándole las razones íntimas de Williman. "Es absolutamente seguro que estando Ud. en ésta, todo el mundo se congregará en derredor suyo, y naturalmente le hará el vacío a nuestro amigo siendo aún Presidente ... Ahora, mi querido amigo, en sus manos está ahorrarle esas mortificaciones a Williman que tan bien se porta, y que tan derechamente está con nosotros..."

Viera prometió a Batlle enviarle un telegrama cifrado si surgía el menor peligro para su candidatura. "Si usted se decide a complacer a Williman, quedándose en esa hasta enero, nosotros haremos circular la versión de su próximo regreso, para despistar a los que pretendan realizar algún atentado y para calmar los amigos impacientes".

JUNIO 1º- Aparece el diario "El País", órgano de propaganda de la candidatura Batlle, Asumen la dirección Eugenio Lagarmilla, Carlos Oneto y Viana y Ricardo Areco. En su primera edición publicó una carta pro-Batlle de José Enrique Rodó.

En ese mes de junio comenzó una serie de alertas en cartas enviadas por sus amigos a Batlle.

Mientras tanto Williman patrocinó una nueva reforma de la ley electoral para darle a los nacionalistas más bancas en la Cámara de Diputados y de ese modo reforzar la voluntad del Directorio de disputar las elecciones de noviembre. Y siguiendo las instrucciones de Batlle, sus partidarios no se opusieron a ella. (La explicación de este proyecto, luego transformado en ley el 4 de julio, está en Vanger, págs. 81 y 82)

JUNIO 3- Carta de Batlle, desde Génova, a Arena y Manini (Carpeta 174 del Archivo), refiriéndose a las propuestas de Ramírez: "El Día y El Siglo han dicho y demostrado que yo no debo renunciar a mi candidatura ante la amenaza de la guerra. Y, ¡bien! ¿Debo ante esa misma amenaza renunciar a mis ideas? Pero - mis ideas- ¿no son mi candidatura?... Y piensan Uds., mis queridos amigos, que yo por el placer de pavonearme como presidente, voy a olvidarme de los dolores que sufría el país en la última lucha, de los que cayeron para siempre en defensa de una causa que juzgo altamente buena, y a hacer pedazos el programa de acción, que con tanta sangre quedó consagrado".

JUNIO 8- "La Democracia", órgano nacionalista expresa categóricamente que la candidatura Batlle "significa la guerra civil".

JUNIO 27- El Directorio del Partido Nacional rompió las negociaciones con los radicales y aunque faltaban varios meses para las elecciones, resolvió que el partido se presentaría a ellas.

JULIO 3- Se reúne en el salón de la Sociedad Francesa la Convención. Ricardo Areco, director del diario de la campaña electoral, mocionó para que la Convención aprobara la candidatura de Batlle poniéndose de pie. Entre grandes aplausos, toda la Convención se levantó. Siguieron los discursos destacándose el pronunciado por el representante de la juventud colorada, Baltasar Brum, del departamento de Salto.

JULIO 4- Telegrama: "La Convención Nacional del Partido Colorado, en sesión solemne, lo aclamó candidato a la futura Presidencia de la República". El telegrama personal de Viera: "Abrázolo". (Carpeta del Archivo 167)

Cuando Bachini se encontró con Batlle en París, ya Batlle había sido designado por el Partido Colorado. Lo invitó a almorzar y Batlle le dijo que esperaba que pasarían una encantadora tarde juntos, pero le impuso una condición: "No hablemos de política". (Anota Vánger que esta anécdota se la relató el hijo de Batlle, Rafael.)

JULIO 6- Carta de Batlle a Williman. Le decía que como resultado de su pedido, iba a "residir algunos meses más en esta villa (se encontraba en París) y esperar aquí a que se desarrollen y completen los acontecimientos preparatorios de la elección presidencial". Batlle rehusaba cooperar con Ramírez. Para no dar lugar a malentendidos, le decía directamente las "razones que me inducen a no contraer compromiso alguno, por vago que sea, con aquel ciudadano". Examinó punto por punto el memorando. Favorecía la reforma constitucional y la representación proporcional, pero no la representación proporcional para una convención constituyente, como Ramírez.

(En la pág. 165 de Batlle y el Batllismo, se lee lo anotado por Batlle en la primera edición: “Yo no fui partidario de la representación proporcional para la Asamblea Constituyente. Esto es largo de explicar. En mi concepto bastaba la representación de la minoría. Temía la intervención de pequeños grupos sin ideales definidos, a veces, movidos por intereses personales, en una Asamblea cuyo poder iba a ser absoluto. En el gobierno la representación proporcional es otra cosa; está condicionada por las leyes y por la acción del P.E.).

Tampoco podía aceptar el deseo de éste (Ramírez) de traer nacionalistas a su gobierno, o posponer la legislación social y laboral hasta el último año de su gobierno, cuando sería demasiado tarde para aprobarla. Batlle a su vez, no creía que Ramírez lo fuera a respaldar si surgía otra alternativa: "Pero aun suponiendo que sus disposiciones fuesen inmejorables (...) sería para mí en extremo desagradable y engorroso el quedar vinculado con Ramírez por una especie de pacto político que yo habría aceptado por el interés de que su propaganda me fuese favorable.

Cualquiera que fuese mi contestación importaría un compromiso solemne de mi parte de hacer o de no hacer tal o cual cosa y quedaría obligado, no ya con mi país, ni con mi partido, ni con un partido adverso, sino con Ramírez, a su estricto cumplimiento". ..."entiendo que las bases más precisas de mi programa de candidato actual son las que se deducen de mi anterior situación. En consecuencia, solo podría contestar esto: mi conducta futura se determinará por mi conducta pasada"...

"Considero que si mi candidatura no es proclamada en los cuatro o cinco primeros días que sigan a las elecciones generales por una mayoría absoluta de electores, se caldearía mucho el ambiente, todos los medios de combate, legítimos e ilegítimos, se emplearían contra ella, y será difícil en extremo, o imposible, que sea proclamado después...

No mire estas apreciaciones como hijas del temor de perder algo que deseo mucho. Las hago con entero sosiego en lo que a mí particularmente se refiere, sin ninguna alarma de carácter personal, fija la vista en los intereses del país, que me preocupan ahora como en los tiempos en que mi persona estaba lejos de tener papel político importante alguno.

Pienso que nuestra agrupación, que nuestra tendencia, estrechamente vinculados a la buena causa, corren peligro, aunque no inminente, de sufrir un profundo contraste, que modificaría, con gran probabilidad, toda la orientación de nuestra vida política y no puedo menos que comunicar mi alarma a Ud. que puede influir poderosamente para que se corte o disminuya ese peligro".

El día anterior, el emisario de Ramírez, Serapio del Castillo, había visitado a Batlle para recibir su respuesta al memorando, lo que le permitió a Batlle informar a Williman: "Le he dicho que no considero oportuno hacer declaraciones y me he limitado a hablar con él de generalidades".

JULIO 15- La proclamación de Batlle, aunque era esperada, acentuó los sentimientos pro-bélicos de los nacionalistas radicales. "La Democracia", publicó toda clase de rumores, desde que Batlle estaba enfermo, a que estaba a punto de ser asesinado. Hubo también una abierta hostilidad hacia Williman. El Directorio para sondear el efecto de la proclamación de Batlle sobre los blancos envió a cada organización departamental un cuestionario confidencial, cuyas respuestas fueron desalentadoras, y por supuesto de rechazo a la candidatura de Batlle.

JULIO 16- (Ley modificativa de la del 30 de agosto de 1893 sobre impuesto de herencias y donaciones y creación del Tesoro de Instrucción Primaria. Se determina de acuerdo a una escala (adjunto) el monto que se pagará al Estado por toda transmisión de bienes por herencia o legado.)

JULIO 30- (El Directorio renunció. Se eligió un nuevo Directorio de conciliación que incluyó a cuatro radicales. El diario del Directorio declaró terminada la división entre conservadores y radicales, pero la organización radical continuó existiendo).

JULIO 31- Aparece en "El Siglo" en forma de reportaje los primeros puntos de la plataforma de Batlle. Se trataba del reportaje que le hiciera Serapio del Castillo que había visitado a Batlle para recibir su respuesta al memorando de Ramírez y del que le informara a Williman.

"Le he dicho que no considero oportuno hacer declaraciones y me he limitado a hablar con él de generalidades". Pero Serapio del Castillo publicó una entrevista con Batlle firmada "El Corresponsal", bajo el título "Batlle y sus ideas". "El Corresponsal" informaba que, contrariamente a algunos rumores montevideanos, Batlle tenía una salud excelente, aunque parecía un poco más viejo.

Las opiniones de Batlle, como las trasmitía "El Corresponsal" no eran citas directas. Concluía con la esperanza de que esta muestra de las opiniones de Batlle "halle favorable acogida en la opinión pública, concurriendo a moderar pasiones y atenuar enconos, y facilitando la obra de paz en que "El Siglo" está empeñado”. La única cita directa no era muy reveladora: "Yo he estado en Suiza tres meses, y he encontrado allí mucha gente que ignora cómo se llama el Presidente de la Confederación".

AGOSTO 10- Batlle envía a la Convención Colorada su programa de gobierno.

SETIEMBRE 21- Se publica el programa de Batlle. De acuerdo con las instrucciones de Williman el programa fue publicado simultáneamente en ediciones extraordinarias, en "El Siglo" y en "El País" diario oficial de la campaña. "El Día" lo publicó el día siguiente. (El texto puede leerse, en forma integral en las págs. 157, 158, 159 de Batlle y el Batllismo). Exponemos lo sintetizado por Rodríguez Fabregat. “En lo político: Política de partido. Cámaras no electoras de presidente de la República. Elección directa por el pueblo. Representación proporcional. Reivindicaciones obreras: ley de 8 horas y descanso semanal, derecho a la vida, a la salud, a la cultura. Protección del niño, de la mujer, del inválido, del anciano. Libre inmigración. Estímulos a la inmigración. Plan de colonización en tierra hospitalaria. Instrucción pública gratuita en todos sus grados y obligatoria en el grado elemental. Liceos. Enseñanza técnica. Apoyos a la ganadería y la agricultura y estímulos a la industria nacional. Organización por el Estado de todos los servicios de interés social. Industrias del Estado. Derechos civiles y políticos de la mujer.

Refiriéndose concretamente a las reivindicaciones de las clases obreras, expresaba: "Reclaman ellas el derecho a la vida, a la salud, a la libertad, con frecuencia lesionados y destruídos por el régimen de la producción y que tienen que constituir los derechos elementales en una sociedad civilizada. No piden sino un poco más de reposo en sus arduas tareas y alguna participación más en el goce de la riqueza que elaboran, ni emplean otra arma de combate que la de abstenerse de trabajar, a costa de su propia miseria, cuando han perdido toda esperanza de mejora".

SETIEMBRE 30- Reunión del directorio nacionalista; tuvo una penosa impresión del programa de Batlle y decidió interrogar otra vez a las organizaciones departamentales del interior sobre sus perspectivas electorales.

OCTUBRE 10- El Directorio se reunió para considerar los informes. Dos miembros radicales no habían esperado y ya habían renunciado. A pesar de todo, el Directorio ratificó la decisión de que el partido iría a las urnas. Dos días después, los dos últimos miembros radicales renunciaron.

OCTUBRE 21- Carta de Manini a Batlle (Carpeta 173 del Archivo). "De política casi no hay novedades (...) Los nacionalistas irán a las urnas destrozados".

OCTUBRE 24- Telegrama de Manini a Batlle (Carpeta 167 del Archivo). "CUIDARSE".

Ese mismo día Williman movilizó el ejército, intervino las líneas telegráficas y telefónicas, prohibió la salida de uruguayos al exterior sin autorización, decretó censura de guerra y anunció a la Legislatura que "una fracción del Partido Nacionalista" estaba tratando de destruir la "paz pública".

Líderes nacionalistas radicales fueron arrestados. Algunos buscaron asilo en embajadas extranjeras. El diario del Directorio proclamaba que el nombre de Batlle está en todos los labios. Es él el único causante de los trastornos actuales...¿Volverá nuevamente el señor Batlle y su sistema a producir por tercera vez el derramamiento de sangre humana?

OCTUBRE 25- Mariano Saravia, hermano de Aparicio, quien se había preparado en Brasil desde 1904, cruzó la frontera para unirse con Nepomuceno, el hijo mayor de Aparicio, en la estancia de Cerro Largo. En el sur, en San Ramón, Canelones, Basilio Muñoz, comandante militar de los radicales y su gente marcharon para unirse a los Saravia. Unidades del ejército persiguieron a los revolucionarios.

Williman invocó la ley de interdicciones, congelando los bienes de los revolucionarios conocidos. Se le informó al presidente argentino Sáenz Peña de un cargamento de armas dirigido a los revolucionarios, que fue rápidamente confiscado. Brasil aseguró que cerraría la frontera. La prensa del gobierno predijo que la paz sería restablecida en pocos días.

OCTUBRE 26- El Directorio renunció, convencido de que estaba "completamente fracasada su gestión política".

Ese mismo día Williman le pidió la renuncia a Bachini como Ministro de Relaciones Exteriores, porque había enviado al Jefe de Protocolo del Ministerio a visitar a un dirigente nacionalista radical detenido.

Williman temía que la visita fuera interpretada como una muestra de que su gobierno estaba involucrado en una conspiración anti-Batlle. (Vanger, págs. 98, 99) (Ver también la parte correspondiente a: 1907-1911)

NOVIEMBRE 7- (Ley de creación de la Asistencia Pública Nacional que tendrá a su cargo la organización y funcionamiento de los establecimientos y servicios destinados a atender las siguientes necesidades sociales: Asistencia de enfermos, asistencia y cuidado de alienados, asistencia y protección de ancianos desamparados, asistencia y tutela de niños desamparados, asistencia y protección de embarazadas y parturientas, protección a la infancia sin perjuicio de la que corresponde al Patronato de Menores. Esta asistencia deberá llegar a todas las capitales departamentales y centros de población de alguna importancia. La Asistencia Pública dependerá del Ministerio del Interior.)

NOVIEMBRE 8- Los legisladores colorados publican un compromiso firmado por el cual manifiestan su decisión de votar a Batlle para la futura presidencia de la República. Firman en primer término los legisladores don Julio María Sosa, don Eugenio Martínez Thedy, don Ricardo J. Areco. En ese momento los legisladores nacionalistas presentaron renuncia colectiva de sus bancas en son de protesta.

Batlle, en París, preocupado por los telegramas que recibiera de Viera, se disponía a regresar. Posteriores telegramas restaron importancia a los sucesos y Batlle comprendió que todo habría terminado antes de que él llegara y decidió quedarse.

NOVIEMBRE 17- Comenzó el desarme del ejército nacionalista que escondieron tantas armas como pudieron y Nepomuceno Saravia envió rifles hacia Brasil, prontos para la próxima revolución.

NOVIEMBRE 18- Mensaje y proyecto de ley sobre amnistía. Decreto dejando sin efecto las medidas extraordinarias dictadas el 24 de octubre. Mensaje del Poder ejecutivo dando cuenta de la terminación del movimiento revolucionario.

NOVIEMBRE 20- Williman recibió en esa fecha un telegrama enviado por Batlle, desde París: "Reciba vivas felicitaciones por acierto y firmeza con que ha clausurado época de luchas fratricidas" (Vanger, pág. 104).

DICIEMBRE 5- En esta fecha se instaló un verdadero Directorio de unidad. El problema que había dividido a conservadores y radicales se había resuelto: ambos habían perdido. No había razón para continuar la separación entre ellos. Alfonso Lamas fue elegido Presidente y Carlos A. Berro, el líder radical, primer Vicepresidente. El nuevo Directorio anunció la abstención para las próximas elecciones.

DICIEMBRE 6- Los diputados y senadores nacionalistas renunciaron al Legislativo. El Comité Ejecutivo del Partido Colorado se propuso entonces llenar las bancas que habrían podido corresponder al electorado nacionalista con una veintena de personas desvinculadas de los partidos tradicionales y se dirigió con ese objeto a los doctores José Pedro Ramírez, Pablo de María, Serapio del Castillo, José A. De Freitas, Elías Regules, Carlos Vaz Ferreira, José Irureta Goyena, Gonzalo Ramírez, Eduardo Brito del Pino, Eduardo Acevedo y don Luis J. Supervielle.

Los ciudadanos invitados celebraron una reunión para cambiar ideas y resolvieron proceder en forma colectiva. Procuraron, ante todo, estimular la concurrencia del Partido Nacionalista a las urnas y sólo después de la negativa absoluta de esa agrupación política, entraron a considerar la invitación que habían recibido.

No fue posible armonizar opiniones. Algunos opinaban que debían aceptarse las bancas y otros que era necesario rechazarlas. Y faltando la uniformidad, fue acordado esto último. Los doctores Pablo de María, Elías Regules, José A. De Freitas y Eduardo Acevedo suscribieron una nota en que hacían constar estas dos cosas:

"Que constituye una verdadera calamidad pública la abstención que, con gravísimas reservas que ya explotarán los partidarios del crimen de la guerra, se decreta el Partido Nacionalista, no obstante el doble progreso cívico que traducen una ley electoral que puede considerarse como la más avanzada y liberal de la América del Sud, y una efectiva depuración de los registros cívicos en toda la República.

Que el ofrecimiento de una veintena de bancas a hombres desvinculados del tradicionalismo, podrá citarse siempre como prueba irrecusable de elevación de miras y de verdadero altruísmo político del Comité Ejecutivo del Partido Colorado".

Los liberales, los socialistas y los católicos, resolvieron entonces organizarse y, aunque sólo disponían de una semana de tiempo, conquistaron algunas bancas. Los votantes del Departamento de Montevideo se distribuían así: Colorados: 7.755; Coalición Liberal-Socialista: 895; Católicos: 342. (Acevedo, Tomo V, págs. 431, 432)

La lista colorada en Montevideo estaba encabezada por Batlle para Senador, para que pudiera ser elegido Presidente del Senado. Y el primer suplente de Batlle, Arena quien sería senador cuando Batlle subiera a la Presidencia.

DICIEMBRE 18- Se realizaron las elecciones en un ambiente de tranquilidad. Fueron elegidos diputados el socialista Frugoni y el liberal Pedro Díaz. (Frugoni había luchado en la Guerra por el Gobierno y escribía crítica literaria en "El Día")

DICIEMBRE 23- Asamblea cívica en el teatro Stella d'Italia de adhesión y propaganda a la obra de Batlle. En esta asamblea el poeta Ovidio Fernández Ríos recita su "Himno a Batlle". También en esta asamblea la orquesta ejecuta la "Marcha triunfal a Batlle" de que era autor el joven compositor uruguayo José Santos Restali. La revista nacional "La Semana", dirigida por don Orestes Acquarone, publica un número especial de homenaje a Batlle trazando los rasgos eminentes de su vida pública. Posteriormente se cantaría el "Himno a Batlle", letra de Ovidio Fernández Ríos y música de Restali.

 

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